Las mujeres desconfían más de la IA que los hombres
Un estudio relaciona el escepticismo femenino hacia la aplicación de la inteligencia artificial en el trabajo con una mayor aversión al riesgo
Un estudio en la revista científica PNAS Nexus pone de manifiesto que las mujeres ven más peligros que los hombres en la inteligencia artificial (IA), sobre todo en el ámbito laboral. Un grupo de investigación encabezado por Sophie Borwein, de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), formado por expertos tanto canadienses como de Estados Unidos, analizó las opiniones de cerca de 3.000 personas de ambos países. Descubrieron que ellas perciben mayores amenazas porque tienden a ser más cautelosas ante lo desconocido y porque sus trabajos tienen más probabilidad de desaparecer.
En este estudio, «examinamos a hombres y mujeres como dos grupos para quienes los impactos de la IA, y las percepciones asociadas, difieren significativamente», escriben Borwein y sus colaboradores. «Las tecnologías de IA prometen beneficios económicos sustanciales pero también riesgos significativos, incluyendo pérdidas de empleo y mayor desigualdad», añaden. «No todos se beneficiarán por igual. Nuestro estudio encuentra que las mujeres perciben la IA como más arriesgada que los hombres».
La clave es que las mujeres están más expuestas a los cambios que trae la irrupción de la IA en el mundo empresarial: ocupan muchos empleos administrativos o de servicios que podrían automatizarse, mientras que hay menos en puestos técnicos bien pagados donde la IA se ve más como un apoyo que como una herramienta sustitutoria.
«Mostramos experimentalmente que, a medida que disminuye la probabilidad de efectos netos positivos en el empleo, el apoyo de las mujeres a que las empresas adopten IA cae más bruscamente que el de los hombres», dice el estudio. El experimento consistió en presentar a las personas encuestadas varias situaciones en las que una empresa adoptaba la IA con distintas probabilidades de crear más puestos de trabajo que de eliminarlos. En sus respuestas, tanto hombres como mujeres bajaban su apoyo a estos proyectos conforme aumentaba la incertidumbre laboral, pero ellas lo hacían mucho más. Cuando el riesgo laboral era alto, su respaldo caía hasta un 13% por debajo del de ellos.
Más dudas y pocos beneficios
Además, al analizar las respuestas abiertas de las encuestas sobre los pros y contras de la IA -estos es, aquellas preguntas en las que se puede desarrollar o argumentar la respuesta- encontraron que las mujeres expresan más dudas y creen que la IA trae pocos beneficios. O incluso ninguno. Hablan de pérdida masiva de trabajos o menos contacto humano, mientras que los hombres tienden a mencionar beneficios como una mayor eficiencia o avances médicos.
Los investigadores advierten que esta brecha entre hombres y mujeres frente a la IA en la empresa puede tener consecuencias graves. Si las mujeres usan menos la IA, tendrán menos voz en su desarrollo y podrían quedar atrás en productividad y oportunidades. «Estos hallazgos resaltan la importancia de abordar las preocupaciones específicas de género en las políticas de IA. Sin dicha atención, la IA puede empeorar las desigualdades de género existentes, reducir las oportunidades económicas de las mujeres e incluso provocar una reacción política contra la tecnología», concluyen los investigadores.