El mercado negro de los péptidos
El fenómeno de los péptidos inyectables arrasa en Estados Unidos, pero también está llegando a España
Están por todas partes. Particularmente, en las redes sociales. Péptidos que prometen de todo (desde una piel más luminosa hasta más masa muscular, al gusto ... del consumidor) y que los influencers publicitan sin mediar prescripción médica y para llenar un 'reel' detrás de otro con sus 'unboxings'. En Estados Unidos, este tipo de inyectables, que se venden en el mercado negro y clínicas 'online' de dudosa reputación, son un fenómeno innegable que, poco a poco, también ha llegado a España. «Se están usando, sobre todo, en el entorno de los gimnasios, para aumentar la masa muscular, pero no conocemos la magnitud real del problema. Podría haber casos de contaminación, pero no son fáciles de detectar. Como no es algo que se cuente a los médicos, tampoco se activan los sistemas de farmacovigilancia», advierte Pedro Zapater, presidente de la Sociedad Española de Farmacología Clínica, que recuerda que la agencia del medicamento americana, la famosa FDA, se creó, precisamente, por los problemas derivados de una mascarilla facial que causó graves casos de sepsis. «Los medicamentos tienen unas reglas de fabricación, unas inspecciones y unas auditorías muy estrictas y estos péptidos se están comercializando, pero no sabemos lo que son», advierte.
¿Qué contiene el vial?
Para Fernando Vidal-Ostos de Lara, de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), ahí está el mayor riesgo. «No sabemos realmente qué contiene el vial o la pluma. La concentración puede ser distinta de la indicada, el producto puede incluir impurezas, otra sustancia diferente o contaminación microbiológica. Al tratarse de un inyectable, la esterilidad es especialmente importante. A esto se suma la ausencia de valoración médica: nadie comprueba las contraindicaciones, las interacciones, la dosis apropiada, los efectos adversos… Que una sustancia sea un péptido, o que se parezca a una molécula presente en el cuerpo, no significa que sea inocua», explica el doctor.