Elon Musk pierde el jucio contra OpenAI
El tribunal federal de Oakland concluye que el empresario presentó la demanda fuera de plazo; su equipo legal anuncia que estudia recurrir la decisión
Elon Musk ha perdido en Oakland una batalla judicial clave contra Sam Altman y OpenAI. Tras casi tres semanas de juicio, un jurado federal californiano ... ha fallado por unanimidad en contra del propietario de X, Tesla y SpaceX, al desestimar la demanda con la que acusaba a la compañía de haber abandonado su misión fundacional: desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad.
Aunque el veredicto del jurado tenía carácter consultivo, la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers adelantó que respaldaría su criterio. La decisión supone una victoria clave para OpenAI tras un juicio que ha expuesto públicamente las tensiones internas, las luchas de poder y las contradicciones en el nacimiento de la compañía detrás de ChatGPT.
El jurado apenas necesitó dos horas de deliberación para alcanzar una decisión que cierra, al menos de momento, uno de los litigios más relevantes del sector tecnológico en torno al desarrollo y control de la inteligencia artificial. En juego estaba algo más que un caso empresarial o una lucha de titanes entre Musk y Altman. La resolución despeja el camino para que OpenAI avance en sus planes de expansión y en una eventual salida a Bolsa que podría convertirse en una de las mayores de la historia.
La demanda, presentada en 2024, acusaba a OpenAI y a sus responsables —entre ellos su consejero delegado, Sam Altman, y su presidente, Greg Brockman— de haber inducido a Musk a realizar donaciones por valor de 38 millones de dólares y de haber transformado posteriormente la organización en una estructura con ánimo de lucro. Musk acusaba a Altman y al actual equipo directivo de haber «secuestrado» OpenAI para convertirla en una empresa orientada al beneficio económico y llegó a reclamar, además de una compensación multimillonaria, la salida de Altman de la compañía.
En concreto, el jurado, compuesto por nueve personas, dictaminó que Musk presentó la demanda después de que hubiera expirado el plazo de prescripción, lo que invalidaba su reclamación. Según el dictamen, el empresario de origen sudafricano presentó la demanda en verano de 2024, pero tenía conocimiento de la conducta que denunciaba desde 2021. Esa conclusión derribó el núcleo de su estrategia judicial.
Musk reclamaba una indemnización de 150.000 millones de dólares
La decisión supone un duro varapalo para Elon Musk, que reclamaba una indemnización de 150.000 millones de dólares, tras un juicio marcado por las acusaciones cruzadas entre los dos magnates tecnológicos. Durante la vista, que se prolongó durante 11 días, ambas partes se acusaron mutuamente de anteponer intereses económicos a la misión original de la compañía.
Por la sala pasaron algunos de los nombres más influyentes de la industria tecnológica, entre ellos Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft; la exdirectora tecnológica de OpenAI, Mira Murati; y el propio Musk. Durante el proceso también salieron a la luz correos electrónicos, mensajes internos y testimonios que reflejaban la creciente tensión entre ambos bandos.
La defensa de OpenAI sostuvo que Musk conocía desde hacía años los planes para construir una estructura comercial capaz de financiar el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial. Según la compañía, el fundador de SpaceX apoyó inicialmente ese giro hasta que perdió influencia dentro de la organización y abandonó el proyecto en 2018. Altman defendió la transformación de OpenAI como una necesidad práctica para competir en una carrera tecnológica cada vez más costosa, marcada por inversiones multimillonarias en infraestructura, chips y centros de datos.
El fallo implica que Microsoft, principal socio de OpenAI y otro de los demandados en el caso, tampoco tendrá que responder por las reclamaciones de Musk. La demanda acusaba a Microsoft de complicidad con OpenAI en el supuesto incumplimiento de su acuerdo fundacional.
El equipo legal del fundador de Tesla asegura que recurrirá la decisión
Tras conocerse la resolución, el equipo legal de Musk afirmó que se reserva el derecho a recurrir la decisión. Sin embargo, la jueza Gonzalez Rogers advirtió de que la cuestión de la prescripción podría dificultar un eventual recurso, al tratarse de un hecho ya valorado por el jurado.
Musk fue, en 2015, uno de los primeros mecenas de una pequeña y entonces desconocida startup llamada OpenAI. La compañía fue constituida como un laboratorio de investigación sin ánimo de lucro, con la misión de desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad. Once años más tarde, OpenAI es uno de los gigantes del sector, con una valoración de más de un billón de dólares y planes para salir a Bolsa próximamente.