La vibrante labor de los escoltas del arte
La UIMP dedica un curso al trabajo de los 'courier', encargados de custodiar las obras en tránsito por el mundo
Santander
En barcazas por el Nilo, en un carguero y a bordo de noventa camiones, se trasladaron de Nubia (Egipto) a Madrid todas las piedras del ... templo de Debod para su reinstalación en un céntrico parque de la capital de España. Allí luce desde la década de 1970. Veinte años después, el 'Guernica' de Picasso recorrió el kilómetro escaso que dista entre el Casón del Buen Retiro y el Museo Reina Sofía dentro de un operativo que implicó cortar muros y puertas, izamientos en grúa, uso de montacargas y el despliegue de un montón de operarios a lo largo y ancho del camino. El templo de Debod y el 'Guernica' ejemplifican bien cuán complejos son en ocasiones los traslados de obras de arte por el mundo o dentro de una misma ciudad. Cuadros, esculturas, tapices, murales... Hay infinidad de piezas en tránsito por el planeta para ser prestadas de un museo a otro o también para su restauración. Y mover el arte requiere cumplir con unos exigentes parámetros de seguridad y control.
¿Quiénes se encargan de velar por que las piezas lleguen sin rasguño alguno de un punto a otro? Lo hacen unas figuras denominadas 'correo' en español, 'courier' en inglés, o 'comisarios' en el ámbito latinoamericano. Desempeñan un papel complejo, tremendamente amplio y, por qué no, emocionante. Profesionalizar y armonizar esta tarea es la meta que se han marcado Jacqueline Cabrera, registradora principal en Cabrera Art Management LLC, y Sonia Núñez, coordinadora de registro en el Museo Guggenheim (Bilbao), quienes, de la mano de Ana Tabuenca, directora Obras de Arte en la empresa SIT, impartieron la pasada semana en la UIMP un encuentro de formación y capacitación de los correos.
Fue un curso ciertamente intenso. Durante dos jornadas, Cabrera, Núñez y Tabuenca fueron trenzando sus conocimientos y experiencias para componer una guía de buenas prácticas que oriente a los profesionales del sector (el 99% de los correos son trabajadores de un museo). El 'courier' es una figura muy importante. Actúa como «vínculo» entre dos instituciones. «Es la persona que va a acompañar a la obra durante el préstamo y, pese a que puede haber diferentes tipos de acompañamiento, su objetivo siempre será el de minimizar los riesgos que pueda tener la obra en el transporte, durante la instalación... Se trata de asegurar que la obra esté bien», comienza explicando Sonia Núñez.
Empresas especializadas
Para ello, las instituciones suelen contratar los servicios de empresas como SIT, que garantizan esa seguridad por muy largo o complicado que sea el trayecto. Esta entidad se encargó, por ejemplo, del monumental traslado del templo de Debod. Para mover todo aquello se combinaron medios de transporte terrestres y marítimos. «Se desmontó completamente, piedra a piedra, se embaló, y se montó en Madrid junto con el servicio de arqueología que en aquel momento tenía el Ministerio de Cultura», explica Tabuenca. Fue un impresionante ejercicio logístico, una aventura que supuso el rescate del templo de las aguas ante la construcción de la presa de Asuán. El Gobierno egipció aceptó la petición de donación de España. Y el templo acabó en Madrid.
Vinculación
El 'courier' es una figura importante. Es el «vínculo» entre dos instituciones, la persona que acompaña a la obra durante el préstamo
SIT también se ha encargado del transporte de 'La maja vestida' y 'La maja desnuda', ambas obras emblemáticas de Goya, de Madrid a Washington; del traslado del Museo del Ejército de la capital española a Toledo; del movimiento de 'El Paraíso', de Tintoretto, dentro del Museo Thyssen... Tránsitos de todo tipo.
«A veces, el 'courier' tiene que hacer viajes más largos y duros, pero como les decimos aquí a los estudiantes, planificando, consiguiendo la suficiente información y ganando en experiencias, se pueden evitar muchos problemas», avanza Jacqueline Cabrera. Ese era el motivo del curso.
Organización
«A veces, el 'courier' tiene que hacer viajes largos y duros, pero planificando y con experiencia se pueden evitar muchos problemas»
«Queremos enseñarles todo el proceso, todo lo que se debe hacer para arreglar un préstamo en tu propio museo, por ejemplo; desde el embalaje, el acceso a las zonas de carga, la información que necesita la empresa, y también tus funciones como 'courier' en el otro museo», el de recepción de la obra, continúa la experta, que advierte además de que un 'courier' debe estar dispuesto a viajar por todo el mundo y, por lo tanto, a conocer los entresijos de las aduanas y las fronteras; a encarar las situaciones desde la diplomacia; a saber representar a su institución de procedencia; a «ser respetuosos» con las costumbres locales de cada país, y, si llega el caso, a saber parar. «No firmes nada de lo que no estés seguro», recomendaron las expertas a los futuros 'courier' que acudieron a escucharlas al Palacio de La Magdalena.
Un método
El curso sigue un método. Sus contenidos se encuadran en un programa marco a nivel europeo que pauta las tareas del correo. Cabrera, Muñoz y Tabuenca desplegaron en la UIMP documentos de referencia, legislación, casos prácticos, códigos, protocolos o bibliografía, como la guía 'Courierspeak', de Cordelia Rose, ahora descatalogada y en vías de recuperación a manos estas expertas. Y todo en dos días.
Además de por España, Cabrera y Muñoz han llevado esta formación a Estados Unidos, México o Australia, donde estas ambas expertas se sirven de la experiencia y el conocimiento de empresas nacionales de transporte de arte, como ocurre con SIT en el caso español. La línea dedicada al arte de esta corporación es completa. «Reúne todos los servicios de principio a fin que hacen falta para esta actividad», apunta Tabuenca. «Saben cómo trabajar con empresas de todo el mundo», apoya Cabrera. Así que el tándem está hecho.
Una guía de «buenas prácticas» en el servicio de correo
El curso celebrado en la UIMP se basa en el 'Marco del Programa de Capacitación' del European Registrars Group para promover unas buenas prácticas, las «mejores», en el sector de los museos y las galerías. Así, la formación estaba pensada para ofrecer un «manual completo» a todos los escalafones laborales, de los más iniciales a la gerencia.
¿Y qué es el Marco de Entrenamiento para Correos? Es un «conjunto de herramientas documentales» con el que fijar un método, unos límites en la formación de correos de arte. La idea de crear e internacionalizar estas buenas prácticas nació en octubre de 2015, en una reunión de los presidentes de los Grupos de Registradores Europeos. El objetivo era encontrar «formas de trabajar de manera más eficiente» dentro del sector y «garantizar» el mantenimiento de unos principios que den pie a un «entendimiento compartido de lo que significa un buen servicio de correo».