Prevenir unidos los incendios
La catástrofe de Almería obliga a las instituciones a colaborar sin recelos para que el 'todos contra el fuego' se convierta en todos contra la crisis climática
La catástrofe de Almería obliga a las instituciones, especialmente a las lideradas por partidos diferentes, a sumar esfuerzos en la lucha contra el fuego desde ... todos los frentes. El eje prevención-extinción-reconstrucción debe centrar la labor de las administraciones, pero también de la ciudadanía, para ser más certeras en contener los efectos de una emergencia que se ceba con España. El hecho de que nuestro país haya concentrado una cuarta parte de la superficie quemada en Europa el año pasado revela la gravedad de la amenaza, como desgraciadamente ha ocurrido en el paraje almeriense de Los Gallardos. Hasta la semana pasada era un vergel en una provincia cada vez más árida y desértica. La dura realidad se impone frente a cualquier baldío uso partidista de un incendio que ha segado la vida de 13 personas y ha causado cuantiosos destrozos en casas y cultivos a lo largo de 7.000 hectáreas calcinadas.
La llamada a la colaboración lanzada ayer por los presidentes de los gobiernos central y andaluz es la respuesta necesaria para afrontar la crisis, pero debe ir acompañada por medidas concretas y sostenidas en el tiempo en un impulso en el que no caben los recelos. Sin olvidar la necesidad de abrir un examen a las causas de la tragedia. Es evidente que fue azuzada por fuertes vientos y elevadas temperaturas que aceleraron la propagación de las llamas. Pero también que hay que mejorar la información en caso de alerta y la formación de los residentes en zonas de riesgo. La mejor actuación contra un incendio es la que no se produce porque significa que ha funcionado la prevención. Y aquí la tarea es aún ardua en un país cada vez más 'vaciado' en su interior y golpeado por el calentamiento global.
La coordinación entre el Plan Infoca, de gestión autonómica, y la UME, dependiente del Ministerio de Defensa, demuestra la capacidad del Estado para hacer frente a la devastación. El reto es evitarla. Y para ello falta un acuerdo, amplio y sin regates, para atajar los peores efectos de la emergencia climática. Pedro Sánchez volvió a defender ayer un pacto de Estado, mientras Juanma Moreno no eludió el desafío al referirse a él como «desorden climático» o, en la víspera, «cambio climático». La denominación no es baladí, apenas diez días después de que el barón del PP pactara con Vox, que no renuncia a un temerario negacionismo. La sierra de La Culebra, el valle del Ambroz, el santuario ecológico de O Courel y, ahora, Los Gallardos nos recuerdan la vigencia del 'todos contra el fuego' para frenar el desastre.