Crítica de televisión
Mayday
A pesar de su exceso de presupuesto y llamativo casting principal, encuentra su verdadero hábitat en los hogares, sin pasar por la cartelera
Otra película con empaque comercial, 'Mayday', se estrena directamente en streaming, pero esta vez, a pesar de su exceso de presupuesto y llamativo casting principal, ... encuentra su verdadero hábitat en los hogares, sin pasar por la cartelera. A pesar de los fuegos artificiales y de contar con dos estrellas de renombre, Ryan Reynolds y Kenneth Branagh, el nuevo lanzamiento en formato largo de Apple TV no da la talla y puede verse en pantalla chica sin la sensación de que el espectador se está perdiendo algo. Uno se pregunta, más que nunca, quién dio luz verde a un guion manido a rabiar, sin nada nuevo que contar, quemando dinero como si no hubiera un mañana. Como ocurriera con 'Estado eléctrico' en Netflix, perpetrada por los hermanos Russo, un ladrillo insufrible —veremos que hacen con la nueva de Marvel—, que costó más de 300 millones de dólares, llama especialmente la atención que se hallan gastado lo que no está escrito en escenas de acción y muchedumbre para aburrir al personal sin una con un mínimo de enjundia.
'Mayday', un aprobado raspado, ha costado en torno a 150 millones, una cifra nada desdeñable que Apple sabrá cómo recupera. El protagonista, encarnado por Reynolds, es un piloto estadounidense enviado a realizar una misión secreta en territorio ruso durante la Guerra Fría. En su huida, tras estrellar su avión en el campo enemigo, se topa con un peculiar lugareño, adicto a 'Top Gun', cuyo sueño es comer en un McDonalds en el país de las barras y estrellas (Branagh desatado). Choca que tras esta premisa estén los directores de la versión en imagen real de 'Dragones y mazmorras', un filme a reivindicar que no tuvo la suerte que merecía en términos económicos. En esta ocasión John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein no muestran la misma pericia fusionando gags y secuencias de acción aceleradas, marca de la casa.