Santander
Los bajos del muelle, visibles por la bajamar.
En el puerto deportivo de Puertochico también se vieron los efectos del fenómeno.
Dos veleros, sin apenas calado, al salir del CEAR.
Vista desde la playa de La Magdalena.
Los bañistas, entre las rocas, y frente a la isla de La Torre.
Varios bañistas con el agua por las rodillas por el bajo nivel del agua durante la bajamar.
Las mareas vivas han dejado a la vista muchas rocas que, por lo general, están ocultas por la arena y el agua.
Las pedreñeras han tenido que modificar sus recorridos habituales a causa de las mareas vivas.
Las embarcaciones se han visto en problemas por la falta de calado.
En las escaleras del paseo, la bajamar ha dejado más escalones a la vista de lo habitual por las mareas vivas.