Sánchez ve desplomarse el suelo del PSOE andaluz bajo los pies de su número dos
María Jesús Montero firma el peor resultado de la historia del partido, incapaz de movilizar a la izquierda a su favor
Madrid
María Jesús Montero no ha conseguido frenar la caída. Con el escrutinio prácticamente cerrado, el PSOE obtuvo este domingo 28 escaños y el 22,8% ... de los votos en las elecciones andaluzas, dos diputados menos que los 30 de Juan Espadas en 2022, que ya fueron el peor resultado de los socialistas en una comunidad que gobernaron, hasta 2019, durante 37 años ininterrumpidos. La mano derecha de Pedro Sánchez —su vicepresidenta del Gobierno, su ministra de Hacienda durante ocho años, su vicesecretaria general en el partido— se presentó en Andalucía con la misión de reactivar a la formación cuando atravesaba su peor momento y, en su lugar, ha visto cómo el suelo se desplomaba bajo sus pies.
Que el PP de Juanma Moreno no haya logrado revalidar la mayoría absoluta de 2022 y se quede en 53 escaños es un magro consuelo. Moreno seguirá gobernando, esta vez previsiblemente con el apoyo de Vox, y el PSOE seguirá en la oposición con menos diputados que nunca. La candidata centró toda su campaña en la sanidad pública, el único flanco donde los sondeos detectaban un desgaste real de Moreno, agudizado por la crisis de los cribados de cáncer de mama. Prometió prohibir las listas de espera por ley, garantizar cita con el médico de familia en 24 horas y 100.000 viviendas públicas. Pero su problema nunca fue de programa. Los datos del CENTRA, publicados durante la campaña, ya lo advertían: Montero generaba rechazo en el 56% de los encuestados y entusiasmo solo en el 24,9%.
El dato más amargo para Ferraz no es la caída en sí, que en porcentaje de voto apenas supone 1,3 puntos menos que en 2022. Es adónde ha ido la movilización que tanto reclamaron. La participación ha subido respecto a las últimas autonómicas, pero el voto progresista que se ha activado no ha alimentado al PSOE sino a Adelante Andalucía, que irrumpe con 8 escaños y un 9,58% del voto (frente a los dos y el 4,53% de hace cuatro años) después de que José Ignacio García capitalizara su buen papel en los dos debates televisados.
La exvicepresidenta reconoce la derrota y evita aclarar su futuro aunque en el partido cuentan con que se quede en Andalucía
Sánchez volcó medio Gobierno en Andalucía, participó en cuatro mítines solo durante la campaña, sumó uno en Granada que no estaba previsto a la vista de los malos augurios y arrancó su precampaña en Gibraleón, Huelva. Pero los dos escaños que se deja el PSOE respecto a 2022 caen precisamente en esas dos provincias. El presidente pidió movilización y coherencia: «Si quieres un Gobierno de izquierdas, vota a la izquierda y al PSOE». La movilización se ha producido, pero una parte del electorado progresista no ha creído que votar a Montero fuera de utilidad.
Noticia relacionada
Lo que agrava el diagnóstico es que el resultado pone en cuestión, una vez más, la estrategia de Sánchez de lanzar ministros como candidatos en las autonómicas. No funcionó con Pilar Alegría en Aragón y no ha funcionado con la exvicepresidenta en Andalucía. «La cuestión es que Moreno está muy fuerte, junto con la baja participación habitual. Hasta que no decaiga poco se podrá hacer allí», advertía un dirigente socialista con larga experiencia en la política andaluza durante la campaña. Las urnas le han dado la razón.
Mundos aparte
La lectura nacional, sin embargo, no alterará los planes de Sánchez. El presidente tiene el discurso construido desde antes de que se abrieran los colegios. En el Gobierno insisten en que las autonómicas y las generales son mundos aparte, y la brecha de más de medio millón de votos entre lo que el PSOE obtiene en unas y otras lo avala. En Moncloa descartan cualquier movimiento: ni adelanto electoral, ni cambio de gabinete. En cuanto al partido, el comité federal ya convocado para el 27 de junio está diseñado para pasar página rápido y centrarse en la meta del nuevo ciclo de 2027.
El presidente del Gobierno mantiene impertérrito sus planes de aguantar hasta 2027
Tampoco se esperan movimientos en el PSOE andaluz. Los barones provinciales cierran filas en torno a Montero pese al resultado. Más que porque defiendan su actuación -muchos socialistas andaluces creen que debería haber abandonado antes el Ejecutivo- porque entienden que abrir un proceso orgánico a un año de las municipales sería contraproducente cuando lo que corresponde es que los provinciales ordenen sus propias candidaturas. No hay entusiasmo sino pragmatismo.
«No son para nosotros unos buenos resultados. El PSOE sale a ganar y aspiramos a obtener la confianza de la mayoría social», reconoció Montero en su comparecencia, conocido el batacazo. La número dos de l dirección federal y líder de los socialistas andaluces anunció que convocará los órganos del partido «en los próximos días» para analizar «con detalle» lo que se desprende del voto «con el compromiso firme de seguir trabajando por Andalucía». No aclaró cuál es su futuro pero tampoco amagó con dar un paso atrás.