El lucernario
Prioridad: gobernar
Vox ya no es el mismo. La gallardía de 2022 ha tornado en madurez y esto hace más amable y armónico el encuentro
Valladolid
Hay expresiones muy flamencas por su sonoridad que se me vienen a la cabeza cuando pienso en Vox y en el concepto de prioridad nacional. ... Ese que se ha introducido en tres gobiernos, incluido el de Castilla y León, con la idea de anteponer lo autóctono a la hora de recibir ayudas públicas. 'Mucho llirili y poco lerele', o traducido al castellano: 'mucho ruido y pocas nueces'. Por muy exigente que sea Vox con el PP, no va a poder saltarse a la torera el ordenamiento jurídico. Es la razón por la que el PP se abraza al subconcepto de arraigo y apacigua a quienes temen por una exclusión que, además de injusta puede ser ilegal.
Si estuviéramos en un concurso con arraigo, aquí Vox se lleva un minilechazo de oro. La noción queda negro sobre blanco. Otra cosa es hasta dónde puedan llevar la ocurrencia nacional.
Vox ya no es el mismo. La gallardía de 2022 ha tornado en madurez y esto hace más amable y armónico el encuentro.
Ya saben lo que es gobernar (aunque también atender a la voz de su amo). Recuerdo los gritos y vítores de los de Abascal cuando lograron el primer acuerdo hace cuatro años. Quienes entonces custodiábamos los pasillos de las Cortes, asistimos ojipláticos a una desmedida euforia con la que celebraban la gesta al otro lado de la puerta. Algo así como el niño al que le sorprenden con un viaje a Disney. Hoy ese niño ya es un adulto cuya prioridad debe ser gobernar, dejar gobernar y no fantasear.