Coria Castillo | Actriz y cómica
«En el 95% de mis monólogos cuento vivencias propias»
La madrileña regresa al espacio OMY de la capital palentina en el marco de la séptima edición del Festival del Humor
Palencia
La actriz y cómica madrileña Coria Castillo, de 46 años, regresa un año más al espacio OMY de la capital palentina en el marco de ... la séptima edición del Festival del Humor que capitanea la familia Margareto. Su monólogo está programado para este jueves, 20 de agosto, a las 22:00 horas, tras el concierto que ofrecerá Sara Bureba y que arrancará a las 20:00 horas.
–¿Qué espectáculo presentará en el espacio OMY de Palencia?
–Será una mezcla de varios 'shows', una propuesta con la que estoy girando en estos momentos y que presento bajo el título '¿A quién no le va a gustar?'
–¿Y a quién no le va a gustar?
–A nadie (risas).
–¿Cuántas veces ha participado en el Festival del Humor de Palencia?
–Ya no sé si es la tercera o cuarta vez que intervengo en él. Siempre que he actuado en Palencia ha funcionado muy bien. Me encanta el plan de este festival porque, antes de la actuación del monologuista, siempre programan un concierto de música, a los que siempre asisto y, después me da tiempo a cenar un poco antes de actuar. Yo me hago la experiencia completa.
–¿Y qué opina del público palentino?
–Es un público muy majo, muy entregado y muy respetuoso. El otro día les comentaba a algunos de los humoristas que participan en este festival que en Palencia el público no se dispersa, como sucede en otros certámenes que se organizan al aire libre. La gente sabe a lo que va y, una vez que empiezas, los asistentes están súper atentos. Me encanta actuar en este festival.
–¿Qué identifica el ADN de su humor?
–Es un humor muy cercano y la gente empatiza fácilmente con él. También tiene un punto surrealista, como mi propio universo personal. El público que me ve actuar sabe cómo soy yo porque dejo ver mucho de mi persona y hablo de cosas que me suceden a mí y que, también, le pasa a todo el mundo. En el fondo, no todos somos tan especiales como, a veces, nos creemos.
–Habla, entonces, sobre sus propias vivencias…
–Sí, sí. Además, en mi monólogo digo que la gente cree que las historias que cuento me las invento, y para nada. Un 95% de lo que cuento es real y el 5% restante es una realidad que he adornado un poquito.
–Además de contar sus experiencias, improvisa, canta…
–También. Es que soy muy completa (risas). Después de llevar tanto tiempo sobre los escenarios, tengo mucho material y en cada 'show' actúo en función de cómo esté el público o yo misma. En mis espectáculos me gusta mucho hablar con la gente.
–Después de llevar una dilatada carrera sobre los escenarios, como usted misma subraya, ¿ha perdido el miedo escénico inicial de cada actuación?
–Miedo ya no me da, pero los nervios no te los quita nadie. Siempre está esa vocecilla que te dice: «Hoy no te va a salir bien; no se van a reír; vas a hacer el ridículo…» Y lo que hago es callarla y salir a pasármelo bien. Yo me lo paso súper bien encima del escenario y creo que la gente lo percibe así.
–¿Hace algún tipo de ritual antes de salir a escena?
–Antes de salir, yo caliento el cuerpo y la voz diez minutos antes. Y me repito a mí misma: «Disfruta y comparte; disfruta y comparte», algo que me dijo una amiga mía. Este es un secreto que te cuento en exclusiva; cómo me lo estás sacando, qué buen periodista eres (risas).
–Usted se subió a las tablas, por primera vez, a los 13 años...
–La primera vez que me subí a un escenario fue con 6 años en el colegio y, con 13 entré en el grupo de teatro del instituto, el colectivo Tirso, y ahí ya me dije: «Esto es a lo que me quiero dedicar». Yo entré en la comedia de una forma muy casual. Estudié arte dramático, hice mucho teatro como actriz y me apunté a un curso de escritura de comedia, aunque, al principio, fue como un ensayo laboral porque no me salía nada como actriz, y así empecé en la comedia y, ahora, ya no concibo mi vida sin ella. Es muy terapéutico y expresarme de esa manera forma parte de mí.
–¿El drama no es su asignatura pendiente?
–Yo soy muy completa; puedo hacer drama o comedia, pero, por desgracia, siempre tendemos a etiquetar a las personas y encasillarlas en un rol. Un buen actor o actriz puede hacer comedia o drama; ahí está Carmen Machi, que es una diosa de la interpretación. Yo tengo una serie en Movistar, que se titula 'Fácil', en la que al espectador también se le salta alguna lagrimilla. El drama se valora más que la comedia, una batalla que seguimos lidiando cada día, pero enfrentarte a un público desde cero y hacerle reír es súper complicado; en los monólogos se expone más la persona que sus dotes interpretativas.
–¿Qué ha significado 'Fácil' para su carrera?
–A nivel personal, ha sido una experiencia maravillosa; conocí y trabajé con gente increíble y ha sido un proyecto precioso. Y, a nivel profesional, me ha dado mucha visibilidad al ser mi primer papel protagonista y al haber tenido mucha repercusión; incluso, me nominaron a varios premios. Aunque en esta profesión, uno puede hacer mil cosas y, luego, si pasas de moda, vuelves a la casilla de salida. En esta serie interpreto a una persona con discapacidad y, tras verme en la serie, muchas personas creían que yo tenía discapacidad y, a día de hoy, aún hay gente que me pregunta si tengo discapacidad.
–Ha ejercido también como maestra de ceremonias de distintas galas. ¿Coria Castillo no se amedrenta ante ningún proyecto?
–Yo me amedrento ante todo, pero me enfrento a cualquier proyecto con mucha valentía y con mucha ilusión. Y todo lo que hago suma en mi carrera. A mí lo que más me gusta es estar delante del público porque la energía que se crea es muy adictiva.