La jura de bandera con el Rey en el Cefot llena Cáceres y repercute en Malpartida y Trujillo
Hoteles, apartamentos turísticos y restaurantes de la capital salvan la cuesta de enero con las reservas de las familias de los militares para este fin de semana
Cáceres
«Estamos hasta la bola». Así de gráfica es la respuesta del director del hotel Don Manuel, en Cáceres, Juan Torres. La multitudinaria jura de bandera ... de este sábado en el Cefot (Centro de Formación de Tropa), presidida por el rey Felipe VI, ha llenado los alojamientos de la capital. Y, además, con mucha antelación. «Tenemos las habitaciones reservadas desde hace, por lo menos, dos meses, con limitación de ventas», agrega Torres. En su caso, detalla, de los 127 cuartos que el establecimiento tiene, solo quedan dos libres. Y eso, ilustra, es un lleno técnico a todas luces.
Un rastreo realizado este miércoles por la mañana en 'Booking', uno de los portales más usados para encontrar alojamiento, permitía comprobar que la demanda para este fin de semana en la ciudad es fuerte. Pero sí resultaba posible todavía reservar alguna habitación. Se trata, según fuentes del sector consultadas por este diario, de estancias sueltas.
La demanda para la noche del viernes es superior a la de la noche del sábado. 'Booking' alerta de que el 93 por ciento de los establecimientos de la ciudad que se comercializan a través de este canal –son la mayoría– ya no están disponibles para el día 23, viernes. Este porcentaje desciende al 90 por ciento si la reserva se intenta realizar para todo el fin de semana (viernes y sábado). Y se reduce hasta el 76 por ciento si es solo para la noche del sábado. La opción más económica para dormir dos viajeros las dos noches en la capital era la de optar por un apartamento turístico, a 120 euros cada jornada.
«Tenemos las habitaciones reservadas desde hace, por lo menos, dos meses; estamos hasta la bola»
Juan Torres
Director del hotel Don Manuel
«Es un soplo de aire fresco en plena cuesta de enero; tenemos todo lleno y vamos a doblar turnos además de reforzar la plantilla»
Silvio Maestre
Mirador de Galarza
«No hay prácticamente nada. La jura de bandera nos resuelve el mes», agrega Torres. Hay que recordar que enero está entre los meses más flojos del sector. La opinión del director del Don Manuel coincide con la de Javier Gutiérrez, presidente de Aptuex, Asociación de Apartamentos Turísticos de Extremadura. «Los apartamentos están completos. Quedan muy pocas plazas libres y las reservas se hacen con mucha antelación. La jura de bandera para nosotros es uno de los eventos más rentables que hay y nos salva el mes», incide Gutiérrez.
Según las estimaciones del Cefot, la jura de bandera de este sábado reunirá a 10.000 personas. Entre ellas estarán los 1.400 soldados que protagonizarán el acto. Y el número de invitados superará los 8.000, entre autoridades y, sobre todo, familiares de los militares, procedentes de todo el país.
Se trata de una de las juras de bandera más multitudinarias de las últimas ediciones. En la anterior, que tuvo lugar el pasado mes de julio, participaron 1.171 reclutas y se contabilizaron 7.000 invitados. Y hace justo un año, en la jura de enero de 2025, hubo 1.207 alumnos y 7.500 invitados. En esta ocasión, hay dos factores que hacen que el número de asistentes sea más alto. En primer lugar, porque el número de soldados también es más elevado y eso hace que haya más familiares que quieren acudir. Y, además, la presencia del rey Felipe VI incrementa la asistencia de autoridades a una cita como esta.
Hay asistentes que han optado por buscar habitación en localidades como Malpartida de Cáceres y Trujillo al no encontrar en la capital. Confirman desde el hotel Peña Cruz de Malpartida que el viernes están al completo. Y en Trujillo el hostal Jayca también tiene reservas por este motivo.
Tras la jura de bandera, es habitual ver a los soldados con sus familias recorriendo el centro de la ciudad. Y la hostelería se frota las manos. También se prevé un lleno. Es el caso del Mirador de Galarza. «Es un soplo de aire fresco en plena cuesta de enero. Tenemos todo lleno y vamos a doblar turnos», asegura su gerente, Silvio Maestre, que reforzará su plantilla con cinco empleados.
Más seguridad en el recinto por la presencia de Felipe VI e incertidumbre por el riesgo de lluvia
En el Cefot de Cáceres se trabaja contrarreloj para que todo esté a punto el próximo sábado, día 24, para la jura de bandera. No es una jura de bandera más. Estará presidida por el rey Felipe VI cuando se cumplen 30 años de la última visita real que recibió este recinto. El actual rey emérito, Juan Carlos I, visitó las instalaciones en julio de 1996. Y Felipe VI lo hizo un año antes, en 1995, cuando era príncipe de Asturias. Una visita de estas características, según apuntan las fuentes consultadas por este diario, obliga a reforzar las medidas de seguridad en el recinto, así como de identificación de los asistentes al acto. Por lo demás, transcurrirá como todas las juras de bandera. Comenzará a las doce de la mañana y todo está planteado para que se celebre en la gran explanada del acuartelamiento de Santa Ana.Hay incertidumbre por el elevado riesgo de lluvia. Es de un 95 por ciento para el sábado, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En principio, no hay alternativa de ubicación puesto que no hay espacio techado donde quepan los 10.000 asistentes a este acto.
La meteorología también determinará la forma en la que el Rey llegará al Cefot. Una de las posibilidades es que lo haga en helicóptero, aunque la decisión final dependerá de la climatología. No está previsto que el rey Felipe VI recorra todas las instalaciones del acuartelamiento. Su presencia en Cáceres será únicamente para presidir el acto en el que 1.400 reclutas jurarán bandera. La presencia del monarca ha engrosado el listado de autoridades que acuden habitualmente a un acto de estas características. Este sábado habrá más de lo normal. La visita de Felipe VI a Cáceres aparece en la agenda de la Casa Real. «Don Felipe presidirá esta jura o promesa de bandera, uno de los actos más solemnes que existen en cualquier nación. En él, con un beso en la bandera, se materializa un juramento o promesa de obediencia y fidelidad en el servicio a la patria, aún a costa de la propia vida», se detalla en la página web oficial. Los reclutas pertenecen al ciclo II/25 de militares de tropa del Ejército de Tierra, según se apostilla.