El Rey preside una jura de bandera en Cáceres que se libra de la lluvia
Felipe VI protagoniza uno de los actos más multitudinarios y emotivos que se recuerdan en el Cefot, con el broche final a la formación general de 1.378 militares
Cáceres
La jura de bandera más especial de las últimas tres décadas en Cáceres se ha librado de la lluvia. Las previsiones daban agua, pero finalmente ... el tiempo ha respetado este sábado, 24 de enero, que será enmarcado en la historia del centro de formación de tropa Cefot n°1. El Rey Felipe VI ha presidido el acto de juramento de 1.378 aspirantes a soldados, de los cuales 192 son mujeres.
A las once de la mañana, un amplio dispositivo de seguridad en los alrededores de las instalaciones del Cefot ya avisaba de que el monarca estaba a punto de llegar para presenciar el acto en el campamento Santa Ana, que ha empezado a las 12.00 horas con amenaza de lluvia.
A un lado de la gran explanada del cuartel, los jóvenes que han vivido en este centro desde el pasado mes de noviembre, y al otro, sus familiares y las autoridades. En el medio, en el foco de todas las miradas, el Rey, que ha puesto el broche final a la formación general de los militares.
Noticia relacionada
Cada uno de ellos, con un beso en la bandera, ha materializado un juramento o promesa de «obediencia y fidelidad en el servicio a la patria, aún a costa de la propia vida». Lo han hecho después de que el Rey haya sido recibido con honores militares y pasado revista a las tropas acompañado por el Jefe Mayor de Estado del Ejercito, Amador Enseñat y Berea.
Seguidamente ha saludado a las autoridades políticas, judiciales y religiosas ante vítores de "viva España" de un público entregado. Luego, el coronel director del Cefot, Álvaro Kromer, le ha recibido en la tribuna para comenzar el momento culmen de un acto que mezcla solemnidad y emoción, con el beso a la bandera.
Familias emocionadas
De hecho se ha podido ver la satisfacción en el rostro de los familiares los jóvenes soldados. También los nervios por la presencia del Rey.
«Estoy aquí por mi novio, es un orgullo verlo jurar bandera, lo que ha logrado y va a seguir consiguiendo», ha contado Lucía Bustos, que ha viajado a Cáceres desde la localidad sevillana de Morón de la Frontera para ver a Javier Serralvo. Ha seguido el acto en primera fila y, cuando ha visto a su novio frente a la bandera de España, no ha podido evitar emocionarse. Como ella, madres, abuelos, padres y hermanos. «Sí, sí, ya lo veo», «es el tercero», «justo en el medio», «ahí viene mi nieto, guapo», se ha podido escuchar constantemente entre el público durante un acto cargado de emoción.
«Jura bandera el hijo de mi esposo y hemos venido a acompañarle en este momento tan importante. Para nosotros es un orgullo», ha contado María del Mar Aguilar en referencia a Julián Ríos, un joven de familia colombiana y nacido en España. De los nuevos soldados de esta hornada, solo 102 son extremeños.
Quienes tampoco han faltado han sido los allegados de Jannai Castro Morán, un joven vasco de 18 años que ha sido el primero de la promoción que también ha jurado bandera y lo ha hecho frente al Rey, que ha hecho su entrada al Cefot en coche oficial, aunque ha viajado hasta Extremadura en helicóptero para asistir a una jura de bandera multitudinaria, con casi 10.000 asistentes, entre militares, familiares y autoridades. En la anterior, que tuvo lugar el pasado mes de julio, participaron 1.171 reclutas y se contabilizaron 7.000 invitados. Y hace justo un año, en la de enero de 2025, hubo 1.207 alumnos y 7.500 invitados.
Recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario
Tras el beso a la bandera de España de los ya soldados, Kromer ha agradecido en su alocución «el enorme honor que supone la visita de Su Majestad». Ha asegurado que «es un apoyo y estímulo sin parangón que no olvidaremos jamás», antes de destacar «el compromiso « de unos jóvenes españoles que comparten «la misma vocación» que los que le precedieron. «Ellos representan la mejor juventud de nuestro país», ha añadido tras también recordar a las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) y reconocer que «la defensa nacional debe ser preocupación de toda la sociedad».
Con el homenaje a los caídos al ritmo de 'La muerte no es el final' y un vino junto a familiares, jóvenes ya soldados, miembros del Cefot y el Rey ha terminado esta jura en la que incluso ha habido tímidos rayos de sol en un sábado en el que Cáceres ya está lleno de visitantes.
Los hoteles, apartamentos turísticos y restaurantes de la capital salvan la cuesta de enero con las reservas de las familias de los militares para este fin de semana. Los alojamientos de la capital cacereña están llenos y también ha repercutido en localidades cercanas como Malpartida y Trujillo.
La presencia del monarca ha engrosado también el listado de autoridades que han acudido al acto en el Cefot. Ha estado la presidenta de la Junta en funciones, María Guardiola; el delegado del Gobierno, José Luis Quintana; el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix Tena; o el alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, entre muchas otras personalidades civiles, militares y religiosas.
Todos ellos han presenciado un momento que ya forma parte de la historia de Cáceres. La última vez que Felipe VI visitó el Cefot era aún príncipe de Asturias. Fue en 1995 y, un año después, fue la última vez que un miembro de la Casa Real estaba en el centro cacereño. El actual rey emérito, Juan Carlos I, estuvo en las instalaciones en julio de 1996 Por aquella época el recinto se llamaba CIR y se dio la circunstancia que en la jura de bandera participó como soldado su sobrino Alfonso Juan Carlos Zurita y Borbón, hijo de su hermana la infanta Margarita de Borbón.