Emilio de Justo y Julio Méndez, a hombros en Cáceres
El pacense Alejandro Talavante cortó una oreja en el segundo de su lote y recibió silencio en el primero
Fernando Masedo
Alejandro Talavante apechó con el lote con menos opciones de la corrida, pero ello no fue óbice para que demostrara sus ganas de agradar y, ... sobre todo, en su segundo toro, al cual le cortó una oreja, lo toreara con suavidad y con profundidad por ambos pitones.
El cacereño Emilio de Justo con su primer toro cuajó una faena de mucho empaque y pellizco con muletazos largos y con hondura por ambos pitones. El segundo de su lote se partió la mano en los primeros muletazos de la faena con la muleta, e incomprensiblemente el presidente lo devolvió saltándose el reglamento. En su lugar, salió un sobrero también de la ganadería El Pilar, que tuvo movilidad y nobleza, y con el cual Emilio de Justo realizó una faena de pinturería, muletazos de buena fractura, rematados siempre en los pases de pecho de pitón a rabo. A este toro le cortó una oreja al igual que a su primero.
El toricantano Julio Méndez, que venía de triunfar en Madrid, donde salió por la puerta grande hace unos días, demostró que tiene madera de torero y cuajó una tarde de compromiso donde no se le vio presionado, sino con naturalidad, a pesar de estar al lado de dos figuras del toreo. Sobre todo en su segundo toro, en un toro con clase y calidad, lo toreó de largo por ambos pitones y bajando mucho la mano, y rematando todas las series, tanto con la derecha como con la izquierda, con muletazos de pitón a rabo que calaron mucho en los tendidos. Al final triunfó el día de su alternativa donde se doctoró con el toro de nombre Ufano, número 99, de 482 kilos de peso, negro meano, de la Ventana del Puerto.
Feria sin llenos
Con esta corrida se cierra la feria taurina de Cáceres, que sorprendentemente en ninguna de las dos corridas de toros se ha puesto el no hay billetes como ocurrió el año pasado, y donde ha habido momentos importantes con un toro de vuelta al ruedo como fue el que se le concedió al toro de la ganadería Juan Pedro Domecq, al cual Marcos Pérez le cortó las dos orejas.