Saltar al contenido

Maneras de aprender

Novela. Tessa Hadley nos descubre en La fiesta una historia intensa y elegante sobre dos hermanas al borde de lo desconocido

Regala esta noticia
Maneras de aprender

Enrique García Fuentes

Aunque lo que escribiera Baltasar Gracián realmente era que «Más obran quintaesencias que farragos», nosotros nos hemos entendido siempre con aquello de «lo bueno si ... breve…». Y, oigan, que en vez de hacerse daño en los brazos con tochos que, total para lo que abultan, en realidad pesan bien poco, no saben cuánto me alegro cuando me enfrento a una novelita breve como esta y disfruto de que apenas sobra nada de lo que se dice, ni me quedo con la sensación de que algo se escamotea y me impide el completo regocijo. Esto es lo que ocurre con esta última entrega de Tessa Hadley (Bristol, 1956, una narradora de fuste en la actual literatura, con obras como la punzante Amor libre -que trajimos aquí otrora- y algunas más); hay lo que hay porque no debe haber más y cuando uno la termina se le queda la típica cara de satisfacción de quien ve que sus expectativas se han cumplido por completo sin necesidad de sobreesfuerzos ni cansancios innecesarios (ni mentales ni físicos, por seguir con la broma). Cuando esto ocurre es que el autor o autora ha dado con la fórmula mágica de limitarse a sugerir consiguiendo suscitar la complicidad de un lector entregado que agradece, como digo, la aparente ligereza que, sin embargo, logra mantener su atención hasta el final.

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

Maneras de aprender

[]

Maneras de aprender