Paula Badosa rompe con dos años de maldición
La española conquista el torneo WTA 125 de Bastad tras derrotar a Simona Waltert y se da una alegría después de meses marcados por las lesiones y las dudas
Paula Badosa volvió a sonreír casi dos años después. Mientras todos los focos del tenis apuntaban a la gran final femenina de Wimbledon, la española ... escribía su propia historia de reconstrucción a cientos de kilómetros de Londres. Sin el ruido de la pista central del All England Club, pero con el mismo valor para ella, la catalana levantó el título del WTA 125 de Bastad (Suecia), un trofeo que simboliza mucho más que una victoria.
El champán cayó sobre la pista, pero lo que realmente celebró Badosa fue algo mucho más difícil de recuperar que un título: la convicción de que todavía puede volver a ser la tenista que un día llegó a mirar de frente a las mejores del mundo. Después de unos meses convertidos en una batalla constante contra las lesiones y la frustración, la catalana encontró en Bastad un premio que trasciende el valor deportivo del torneo.
No ganaba un título desde que triunfó en el torneo de Washington, en agosto del 2024.
La española derrotó a la suiza Simona Waltert por 7-5 y 7-5 en una final de más de dos horas, un triunfo que le permite sumar un importante botín de puntos y ascender hasta el puesto 115 del ranking mundial. Badosa no ganaba una competición desde que triunfó en el torneo de Washington, en agosto del 2024. Ahora está más cerca del objetivo inmediato: entrar entre las cien primeras antes del cierre de la lista del US Open para evitar la exigente fase previa.
«No ha sido fácil»
La victoria supone el primer título de Badosa en esta categoría y el duodécimo de su trayectoria profesional entre todos los circuitos. Sobre todo, representa un punto de inflexión en un curso que ella misma ha definido como uno de los más complicados de su carrera.
«No ha sido fácil llegar hasta aquí, pero quiero agradecerles por todo», reconoció la tenista durante la ceremonia de entrega de trofeos, visiblemente emocionada. «Ha sido uno de los años más difíciles de mi carrera», dijo antes de dedicar unas emotivas palabras a su equipo. «A veces no soy fácil, pero creo que esta semana terminamos con broche de oro. Poder volver a la senda de la victoria, sentirme sana y con ganas de más, es gracias a ustedes por estar siempre a mi lado».
Badosa agradeció el trabajo de su equipo y del personal médico del torneo, además del apoyo constante de una afición que, confesó, ha sido uno de los principales motivos para seguir luchando cuando el cuerpo parecía impedirle competir con normalidad.
La recuperación, sin embargo, no admite pausas. La catalana viajará inmediatamente a Rumanía para disputar el WTA 250 de Iasi, donde competirá directamente en el cuadro principal gracias a una invitación de la organización. Allí continuará una carrera contrarreloj que puede cambiar el rumbo de su temporada.