Los debates deciden en la recta final
La doble cita televisiva en RTVE y Atresmedia obliga a los candidatos a replantear su estrategia
Bilbao
La campaƱa de verdad comienza este lunes. Tras una primera semana sin demasiados sobresaltos, casi un paseo para un PSOE crecido en las encuestas, el enredo sobre los debates, con la Semana Santa como telón de fondo y medio paĆs de vacaciones, ha obligado a los candidatos a repensar su estrategia. Sobre todo a Pedro SĆ”nchez, en principio el mĆ”s perjudicado por la doble cita televisiva a la que se resistió como gato panza arriba y que finalmente compartirĆ” con Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, tras la exclusión de Vox por decisión de la Junta Electoral Central. SerĆ” un encuentro a doble vuelta, con la Ć©pica de las grandes finales, que puede ser determinante en una campaƱa con alrededor de un 40% de indecisos, que optan por una u otra sigla en los tres Ćŗltimos dĆas, segĆŗn los expertos, y en el que lo fundamental para los aspirantes serĆ” no cometer errores que lastren sus opciones en una recta final de campaƱa en la que, a falta de encuestas, ya no se hablarĆ” de otra cosa.
El lunes en RTVE y el martes en Atresmedia, los principales aspirantes a las generales del 28-A se verĆ”n las caras dos veces en un lapso de 24 horas, un hecho sin precedentes que quedarĆ” para la historia de los debates electorales en EspaƱa. Una Ā«anomalĆaĀ» impropia de una Ā«democracia establecidaĀ» para un SĆ”nchez que acude a regaƱadientes -Ā«quĆ© remedioĀ», se sinceró- tras el error de bulto de sus directores de campaƱa, empeƱados en aceptar solo uno en la televisión pĆŗblica tras caerse la formación de Santiago Abascal de la ecuación y obligados a rectificar tras la crisis desatada en el ente.
El primer debate, de cien minutos sin pausas publicitarias que permitan a los jefes de campaƱa corregir errores y medido al milĆmetro, serĆ” la gran prueba de fuego para los cuatro contendientes, que han pactado por sorteo hasta el orden el que llegarĆ”n al histórico Estudio 1 de Prado del Rey. El segundo, emitido en La Sexta y Antena 3, serĆ” la revancha y la oportunidad para enmendar fallos. TambiĆ©n sobre la marcha: durarĆ” cerca de dos horas pero sĆ incluirĆ” bloques de anuncios en los que los estrategas podrĆ”n echar un cable a los candidatos.
No obstante, todos ellos llegarĆ”n ya con la lección aprendida a los platós, con la declarada misión, en el caso de PP, Ciudadanos y Unidas Podemos de atraer a su saca a los electores aĆŗn dudosos, y en el de SĆ”nchez de no dilapidar su preciosa ventaja sobre sus rivales, segĆŗn todos los sondeos. Saben que se la juegan y, por eso, han hecho un alto en la campaƱa para preparar a conciencia sus intervenciones con sus asesores y tratar de acertar con el tono, el verdadero desafĆo de estas citas segĆŗn los expertos.
Todos los candidatos, a excepción de Casado, interrumpieron ayer la campaƱa hasta el miĆ©rcoles para repasar fichas, memorizar datos y entrenar las rĆ©plicas. El lĆder popular cerró la jornada de ayer en Almansa (Albacete) y aĆŗn hoy tenĆa un acto previsto en Toledo, pese a los consejos de sus asesores para que descanse. SĆ”nchez abrió el parĆ©ntesis tras un Ćŗltimo mitin en Alicante; Iglesias cerró esta primera parte de la campaƱa en Bilbao y canceló su visita de hoy a AndalucĆa y Rivera despejó su agenda ya desde la maƱana de ayer y cedió el liderazgo de la caravana naranja a InĆ©s Arrimadas. El candidato liberal es, seguramente, uno de los que mĆ”s tiene que ganar (y que perder) en los debates porque la sigla de Cs es la que mĆ”s aparece en las posibles disyuntivas de los indecisos, mayoritariamente identificados con el centro sociológico.
«Perfil zen»
Pero, sin duda, la clave serĆ” el ritmo que marque SĆ”nchez, en principio partidario de mantener su Ā«perfil zenĀ» antes los previsibles ataques de sus tres adversarios, que evitarĆ”n confrontar entre ellos para desgastar al favorito. PP y Cs porque le acusan de echarse en brazos de los independentistas y de ser un peligro para EspaƱa y Podemos porque se juega su propia supervivencia en la izquierda. No obstante, sin Vox en los debates, Iglesias es ahora mĆ”s rival para el presidente del Gobierno, que daba por sentado que capitalizarĆa sin problemas el voto de la izquierda con las tres derechas enfrente. Ante el impacto que eso pueda tener, el PSOE ya desde ayer insiste en la concentración del voto en su sigla, porque a la derecha no se le puede frenar Ā«con intermediariosĀ». Los socialistas, que creen que sus errores de gestión de los debates no les pasarĆ”n factura y menos en perĆodo vacacional, son conscientes de que evitar el 'cuerpo a cuerpo' en todo momento como hizo MarĆa JesĆŗs Montero frente a InĆ©s Arrimadas y Cayetana Ćlvarez de Toledo puede resultar contraproducente y que dejar sin respuesta preguntas como la del posible indulto a los independentistas catalanes puede sembrar la duda.
DeberĆ”n encontrar ese difĆcil equilibrio, un reto al que tambiĆ©n se enfrenta Casado. El candidato popular, igual que Rivera, se lanzarĆ” sin tregua a por SĆ”nchez, convencido de que la todavĆa gruesa bolsa de indecisos es una oportunidad para Ć©l. No obstante, dirigentes populares insisten en que para convencer a ese sector es preciso moderarse y centrarse en la gestión económica. No parecen las dos citas del lunes y el martes el momento para ponerlo en prĆ”ctica, aunque PP y Cs son conscientes de que un exceso de agresividad puede volvĆ©rseles en contra.