Así ha sido el examen de Lengua en la PAU de Extremadura
Un texto del escritor y periodista Juan José Millás y una oración para analizar sintácticamente más sencilla que el año pasado protagonizan la prueba que inaugura la Selectividad
Cáceres
El examen de Lengua Castellana y Literatura II ha inaugurado la PAU en Extremadura. Tras muchos nervios y 90 minutos poniendo a prueba a los ... más de 5.800 estudiantes que se han matriculado en esta convocatoria, la sensación generalizada ha sido positiva. Un texto del escritor y periodista Juan José Millás y una oración para analizar sintácticamente más sencilla que la de la edición anterior han protagonizado la primera prueba de Selectividad.
«Este año la sintaxis ha sido más fácil que el año pasado. La oración ha sido más corta y salgo muy contenta», detallaba tras el examen Laura Carrasco, una joven que espera lograr la nota suficiente para entrar en el grado de Arquitectura. A su alrededor la sensación generaliza era la misma. «Mucho más sencillo que en la edición anterior», coincidían aliviados los alumnos junto a sus padres, que han estado una hora y media esperando a que sus hijos realizaran la prueba. «Ha ido genial», decía muy sonriente y seguro de sí mismo Javier Ventura, un alumno de Ceclavín que quiere cursar Fisioterapia, una de las carreras con la nota de corte más alta de la UEx.
Los alumnos indicaba que era lo esperado, pues la comisión organizadora de la prueba ya dejó claro durante sus reuniones de la materia de Lengua y Literatura que la oración a analizar no sería tan extensa como la de 2025. Es más, así lo hizo constar en acta después de las quejas y críticas recibidas el año pasado ante la dificultad y extensión de la frase por parte de alumnos, familiares y profesores.
El texto de Millás que han tenido que comentar los alumnos se titula 'Arquitecturas mínimas'. Debían resumir el contenido, sus ideas principales y secundarias, así como responder a varias preguntas sobre modalidades textuales, funciones del lenguaje o campos semánticos. Asimismo, han tenido que elaborar otro texto de entre 200 y 250 palabras partiendo de una idea: cómo los objetos cotidianos o tecnologías actuales cumplen una función práctica e influyen en nuestro comportamiento y nuestras decisiones.
En el bloque de Literatura, los estudiantes han podido desarrollar la poesía española en el primer tercio del siglo XX o la narrativa hispanoamericana del siglo XX.
Las faltas de ortografía se penalizan con dos puntos como máximo en el examen de Lengua y Literatura y con uno en el resto de materias, un criterio de corrección que ya entró en vigor en el año 2025, cuando cometer errores ortográficos dejó de ser tan relevante. Antes con más de cinco faltas en el examen de Lengua se consideraba suspenso aunque tuviera la prueba perfecta.
Ahora en el ejercicio de Lengua y Literatura, la primera incorrección ortográfica no se penaliza y cuando se repite la misma falta cuenta como una sola. A partir de la segunda, por cada fallo se deduce 0,25 puntos, hasta un máximo de dos.
Para el resto de asignaturas, la máxima deducción global es de un punto. Del mismo modo que en Lengua, los dos primeros errores ortográficos no se penalizan y cuando se repita la misma falta se cuenta como una sola. A partir de ahí el fallo se deduce -0,10 hasta un máximo de un punto.
Más exámenes
Tras el examen de Lengua y Literatura la jornada ha continuado con el de Historia de Filosofía. A este no se presentan todos los estudiantes matriculados en esta convocatoria, que ascienden a 5.873, ya que existe la opción de elegir Historia de España. Por la tarde es el turno de Física, Historia del Arte, Diseño, Historia de la Música y Danza, Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, Fundamentos Artísticos y Literatura Dramática.
En total son tres jornadas intensas de exámenes en 13 sedes distribuidas en diez localidades de toda la región (Badajoz, Cáceres, Mérida, Almendralejo, Don Benito, Zafra, Llerena, Plasencia, Villanueva de la Serena y Navalmoral de la Mata).
La PAU se divide en dos fases: una obligatoria y otra voluntaria. En la primera, además de Lengua y Literatura, también se examinan de Historia de España o Historia de la Filosofía, a elegir; Lengua Extranjera II: Inglés, Francés o Alemán, y una asignatura obligatoria de la modalidad de segundo curso de Bachillerato cursada por el estudiante.
En la fase voluntaria pueden presentarse a un máximo de cuatro asignaturas, como por ejemplo Física, Química, Biología, Geografía, Dibujo Técnico, Empresa y Diseño de Modelos de Negocio, entre otras, y elegir entre las dos que mejor puntuación obtengan. El objetivo es tener la posibilidad de mejorar la nota final, que se obtiene con la suma del 60% de su calificación media de Bachillerato más el 40% de la conseguida en la PAU.