La Fiscalía dice que la acusada de matar a su bebé le clavó once veces unas tijeras en el abdomen
El Ministerio Público detalla en su escrito de acusación, en el que pide prisión permanente revisable, que el bebé «cumplía con los parámetros de un recién nacido a término»
Ana B. Hernández
La Fiscalía pide prisión permanente revisable para Sofía, la joven de Cilleros acusada de matar a su bebé recién nacido el 18 de junio ... de 2024, al considerar que es autora de un presunto delito de asesinato con alevosía.
En un durísimo relato de los hechos ocurridos ese día, el Ministerio Público dice que concurre la circunstancia agravante de parentesco, puesto que era su hijo, y la atenuante analógica simple de alteración mental. Es una circunstancia que reduce la pena de un delito porque el acusado sufría, en el momento de los hechos, una alteración que reduce ligeramente su capacidad de entender o controlar sus actos, pero no lo suficiente como para eximirlo de toda culpa.
Argumenta que el bebé murió a consecuencia de los daños que le provocó su madre en el escrito de conclusiones que ha presentado ante el juzgado número 2 de Coria, que ultima la instrucción de un caso que será juzgado por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Cáceres.
Un golpe mortal
Según el escrito de la Fiscalía, «entre las 17 y 18 horas» del 18 de junio de 2024, «la acusada comenzó a encontrarse indispuesta con un fuerte dolor abdominal, por lo que se dirigió al cuarto de baño de la vivienda donde dio a luz a un bebé vivo, con un peso de 2.332 gramos, talla 48 centímetros.... que cumplía con los parámetros de un recién nacido a término, con vida extrauterina, con función respiratoria y edad gestacional entre las 38 y las 40 semanas».
Sin embargo, «nada más nacer, con pleno conocimiento de la imposibilidad de que el recién nacido pudiera defenderse en modo alguno, y con la intención de terminar con la vida de su hijo», recoge el escrito de acusación de la Fiscalía, la mujer, «tras extraerse al bebé y arrancarle el cordón umbilical, le clavó once veces una tijera que cogió del mueble del baño en el abdomen, para finalmente asestarle dos puñaladas y golpearle la cabeza contra el inodoro». Según el relato de los hechos que recoge el Ministerio Público, ese último golpe le provocó la muerte de forma inmediata.
«A las 18.30 horas, y una vez la acusada culminó su plan, los familiares llamaron al centro de salud, personándose una dotación del PAC de Cilleros, quienes encontraron el cadáver del bebé en el suelo del cuarto de baño envuelto con una toalla».
Cuando la policía judicial y el médico forense llegaron después encontraron «un montón de ropa con restos de sangre, salpicaduras de sangre en las paredes, en el lavabo, en el espejo, en el suelo, en el radiador... y en el segundo cajón del mueble una tijera con algo de oxidación y restos de un líquido sin determinar».
La Fiscalía también recoge en su escrito de conclusiones que Sofía «ha vivenciado una negación generalizada del embarazo hasta el momento mismo del periodo expulsivo del parto, lo que constituye un verdadero trauma somatopsíquico que implica un estado de intenso desbordamiento físico y emocional durante el alumbramiento en soledad».
Embarazo críptico
Pese a ello y la atenuante analógica simple de alteración mental, el Ministerio Público solicita prisión permanente revisable para la joven de Cilleros, que continúa en la cárcel de Cáceres desde que fuera detenida, tres días después de haber acabado con la vida de su recién nacido, y donde la Fiscalía ha pedido que continúe hasta la celebración del juicio.
Lo hizo este miércoles durante la vista de oficio celebrada por el juzgado de Coria para decidir si Sofía debe o no seguir en prisión provisional, puesto que la ley establece que no puede estar más de dos años y los cumplirá el próximo 21. No obstante, el plazo se puede prorrogar y es previsiblemente lo que se decidirá, aunque el abogado de la joven, Ángel Luis Aparicio, ha solicitado que se la deje en libertad hasta que sea juzgada con la imposición de diversas medidas cautelares.
La defensa de Sofía mantiene que sufrió un embarazo críptico, que no fue consciente de ello hasta el mismo momento del parto y que esto perturbó de manera determinante su mente. Su abogado ha pedido en su escrito de conclusiones la absolución para su clienta. Reclama la eximente completa, «porque dos peritos particulares establecen que cuando ocurrieron los hechos ella tenía la mente perturbada», y, de forma subsidiaria, esto es si Sofía resulta finalmente condenada, el letrado reclama la eximente incompleta.
«El informe médico forense que consta en la documentación, basado en las exploraciones (entrevistas y análisis) que se han hecho a mi clienta en estos dos años de instrucción, corrobora que su mente estaba parcialmente alterada cuando tuvo lugar la muerte de su recién nacido», concluye.