Nueva pugna por representar al empresariado extremeño
En mitad de luchas internas, la Ceade quiere ser un nuevo agente social ante la Junta porque no se sienten amparados por la Creex
El mundo empresarial suele estar pendiente de sus propias cuentas, de pagar nóminas, de la inflación o de cómo serán estas navidades con contratiempo s ... en el transporte, pero tiene su propia política y es inevitable vivir ajeno a la batalla que se libra por la representatividad de los empresarios en Extremadura.
Solo en Badajoz hay 717 organizaciones empresariales registradas y en Cáceres 454, según el Depósito de Estatutos de Organizaciones Sindicales y Empresariales de la Junta de Extremadura. En total, casi 1.200 organizaciones con sus propias siglas. Cada una aglutina a varias empresas y autónomos que tendrán que tomar partido en breve para saber a qué líder siguen, ya que en Extremadura hay una facción que ahora mismo pugna por convertirse en el agente social que despache ante las instituciones.
Desde su creación en 1985 ese papel lo ejerce la Creex (Confederación Regional Empresarial Extremeña), pero a principios de diciembre de este 2021 ha surgido la Ceade (Confederación de Empresarios y Autónomos de Extremadura).
«Lo interpretamos con la tranquilidad de que por suerte en este país todo el mundo tiene derecho a crear una asociación. Hay ya muchas que no están en el ámbito de la Creex, la CEOE o Cepyme, por lo tanto no es nada nuevo», dijo a HOY esta semana Javier Peinado, secretario general de la Creex . «Si nos dejan entrar en las elecciones nos presentaremos, si no, intentaremos ser otra patronal más porque en la práctica tenemos más representación», aseguró a este diario Diego Hernández, presidente de la nueva Ceade.
Un ariete del PP
Un factor sobrevenido para mover el mapa de la representatividad empresarial es que la pandemia ha dado mucha visibilidad a las asociaciones de hosteleros, muy críticos con las medidas del gobierno del PSOE y complacientes con las propuestas del PP, más flexibles en cuanto a las restricciones que preocupan continuamente al empresariado. A esto hay que sumar las luchas internas desatadas en Coeba (Confederación Empresarial de Badajoz), que es desde donde se pilota la Creex.
«En este ambiente poco estable, al PP le conviene que otras fuerzas se cuelen en la representación empresarial para servir de ariete contra la Junta», indican fuentes del asociacionismo empresarial, ya que la otra parte de los agentes sociales, los sindicatos, no ejercen la presión suficiente contra un ejecutivo socialista. De hecho, son personas relacionadas con el PP las que ahora mismo critican la opacidad de Coeba, sobre la que pivota hoy el poder del empresariado extremeño y cuyos representantes son tildados como poco críticos con la Junta.
Más de un empresario sabe que a Peinado se le conoce como 'el octavo consejero'. En su entorno opinan en cambio que «es más eficaz saber negociar que estar con el megáfono todas las semanas».
Y aunque la lucha es interna, hay detalles que son reveladores. Como que el portavoz de ese malestar con Peinado sea el exdelegado del Gobierno en Extremadura durante el mandato de José María Aznar, Óscar Baselga. Además de él, habría más políticos del PP interesados en una alternativa a la Creex y que otras personas se sienten en las negociaciones del poder con los agentes sociales. Lo que no se ve claro es que en una comunidad con tan poco tejido industrial haya dos patronales.
Qué se negocia
¿Qué negocian los agentes sociales? Prácticamente todo lo importante para un empresario, desde las pensiones a los planes de empleo o el Salario Mínimo Interprofesional a nivel nacional.
Los agentes sociales son los sindicatos en representación de los trabajadores y la patronal por parte de los empresarios, lo cual se recoge en el artículo 7 de la Constitución. A nivel autonómico, suelen ser llamados para concretar un pacto por la industria, el comercio o el empleo, elaborar un plan de autónomos o gestionar ayudas públicas estableciendo cómo será el acceso o las cuantías.
La Junta les consulta si la materia es demasiado técnica e intervienen continuamente en la organización de la comunidad. Por citar un ejemplo aparentemente ajeno a la economía como el ámbito educativo, influyen hasta para modificar la red de centros, pues poner o quitar un colegio no es algo que afecte solo a los docentes.
También son escuchados por el poder ejecutivo de cara a la gestión de las subvenciones, como todas las ayudas que lleguen en breve de la Unión Europea.
La última reunión importante del Gobierno autonómico con los agentes sociales tuvo lugar en junio de 2020, cuando UGT, CC OO, la Creex y la Junta firmaron el pacto de medidas extraordinarias para la recuperación por la covid.
«Intentaremos ser otra patronal porque tenemos más representatividad»
Diego Hernández
Ceade
«La representatividad hay que acreditarla, nosotros seguimos trabajando»
Javier Peinado
Creex
Las reglas para ser agente social parecen claras, pero del lado de la patronal no tanto. Los sindicatos son regulados por dos leyes orgánicas a nivel nacional, (Libertad Sindical y Estatuto de los Trabajadores). Estar habilitado para negociar con la administración requiere tener a nivel nacional más del 10% de la representatividad en las elecciones sindicales y solo así se puede actuar a nivel autonómico. Por ello, la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CC OO) son los agentes sociales en Extremadura (CSIF podría sumarse en cualquier momento), salvo que se esté negociando sobre algún sector concreto y entonces podrían acudir otras organizaciones.
El empresariado se rige por la disposición adicional sexta del Estatuto de los Trabajadores. O se tiene el 10% de las empresas y trabajadores de toda España y entonces esa confederación designa desde Madrid quién quieres que la represente en cada territorio; o a nivel autonómico cuentas con el 15% de seguidores, algo muy complicado pues esta cuota tiene en cuenta a empresas y trabajadores que estén asociados y esto no es lo común. De hecho, la ley está diseñada para que haya unidad, no dispersión en la representatividad.
En España las únicas reconocidas por el momento para la negociación colectiva son la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) y Cepyme (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa).
La CEOE, creada en 1977, integra, con carácter voluntario, a la mayor parte de las empresas y autónomos de cualquier tamaño y sector y domina una red de más de 200 organizaciones empresariales (52 territoriales y 154 sectoriales) en toda España. Por otro lado, Cepyme representa a las pequeñas y medianas empresas españolas y está integrada por 53 organizaciones territoriales y 49 sectoriales de ámbito nacional que agrupan a más de tres mil organizaciones empresariales de base, el noventa y nueve por ciento de las asociaciones de pymes.
La clave está en Coeba
Sobre este escenario en el que CEOE y Cepyme exhiben una solidez incontestable, la Creex y la FEC (Federación Empresarial Cacereña) son el brazo extremeño de la CEOE. En la FEC se integran 19 asociaciones de distintos sectores. Y la Creex, como confederación, la integran varias federaciones, entre ellas la FEC, pero también la Federación Empresarial Placentina (FEP), con 19 asociados, y Coeba, con 26 colectivos empresariales más y la máxima representatividad, el 50% dentro de la Creex. La federación cacereña y la placentina tienen el 25% cada una. Para presentar candidaturas a presidir la patronal hace falta el 65% de avales, por lo que Badajoz siempre es decisiva.
Ahora mismo quien preside la Creex es Pedro Castro, de la FEP, pero es su secretario general, Javier Peinado, de Coeba, quien ostenta el poder y acude como interlocutor ante la Junta representando a la patronal extremeña.
La competencia que hay en la actualidad por ser la voz de los empresarios extremeños llega desde Plasencia. Diego Hernández tiene su empresa, Grúas Eugenio, adherida a otro colectivo ajeno a la FEC, que es el Círculo Empresarial Placentino, asociación creada fuera de la órbita de la Creex.
Hernández afirma que nunca se vio representado ni defendido por la Creex, donde intentó ingresar con otra de sus empresas, Inmuebles Placentinos (Implasa), por la vía de la Federación Empresarial Cacereña con el objetivo de cambiar su funcionamiento. Según explican desde el entorno de la Creex, entraron y se salieron, por lo que en los siguientes intentos no admitieron a Hernández y esa negativa la ha llevado a los juzgados.
Su intención, dice, era formar una candidatura alternativa que le permita entrar en la Creex, a la que acusa de «tener secuestrados los intereses y la representatividad de los empresarios». El descontento de Hernández lo comparte más gente y se han propuesto crear una patronal alternativa. A principios de diciembre se presentaron en Cáceres como Ceade y detallaron sus respaldos, como los círculos empresariales cacereño, placentino y de Montehermoso y varias asociaciones más. Agrupan, siempre según Hernández, a 7.800 empresarios y autónomos a través de cinco organizaciones con sede en la provincia de Cáceres y otras cinco en la de Badajoz.
En la Creex dudan de estas cifras y Javier Peinado ya dijo en una entrevista reciente que «es muy fácil decir las cifras de representación que se tienen, pero eso luego hay que acreditarlo, por eso nosotros vamos a seguir trabajando con toda la normalidad y siendo muy conscientes de que nosotros no solo representamos a los asociados sino a todo el colectivo empresarial en Extremadura, le guste o no a unos y a otros».
Hay que demostrar los apoyos en las urnas o en la CEOE
Para representar a los empresarios ante el Gobierno autonómico, cualquier patronal tiene que estar en la CEOE, que elige a sus representantes según su representatividad en el territorio.
Pero la Creex no concurre a unas elecciones en las que se pueda medir a un rival. Solo ganando en Coeba y en una de las dos federaciones de la provincia de Cáceres, que son las que tres que integran la Creex, se puede tomar el mando de la patronal extremeña. Coeba celebró sus últimas elecciones hace seis años y medio y ante la presión de algunos empresarios se han anunciado recientemente para el primer trimestre del año que viene.
La otra manera de ser agente social es demostrar ante la CEOE que eres representativo del empresariado extremeño, para lo cual hace falta tener el 15% de representatividad. Diego Hernández, presidente de la nueva Ceade, asegura que se han iniciado ya los contactos con la CEOE para conseguir cuanto antes ese reconocimiento que les permita sentarse en las mesas de negociación con la Junta. Desde la Creex dudan de la representatividad de quienes quieren erigirse en patronal alternativa.