Cilia Flores, mucho más que la esposa de Maduro
Forjó su carrera política al lado de Chávez y ha tenido una enorme influencia en las decisiones del Gobierno de Venezuela
Cilia Flores nunca ha querido ser 'la primera dama' de Venezuela. Prefiere otro apodo: 'la primera combatiente'. La esposa de Nicolás Maduro ha ejercido como ... guardiana de las esencias de la revolución bolivariana. Su trayectoria política creció al lado del fundador del movimiento, Hugo Chávez, y ha continuado de la mano de su marido. Unidos primero en la lucha, luego en el poder y ahora en la cárcel. En las semblanzas que estos días se hacen sobre ella se repite una expresión: es la 'cabeza pensante' del matrimonio. Mientras Maduro, con su vestimenta multicolor y sus bailes, atraía a las cámaras, ella desde la sombra ejercía una enorme influencia sobre las decisiones del Gobierno de Venezuela.
La mujer del expresidente, la más poderosa del país, aparecía siempre en segundo plano. Maduro actuaba ante el público y ella controlaba la trastienda. Tiene 69 años. Nació en Tinaquillo, en el estado de Cojedes, y creció en un barrio de Caracas, la capital. Era la más pequeña de seis hermanos de una familia humilde. Estudió Derecho en la Universidad de Santa María y pronto se mostró partidaria de las causas de la izquierda. Formó parte del equipo legal que defendió a Hugo Chávez tras el golpe de Estado fallido promovido por el dirigente bolivariano y, desde entonces, ha sido una pieza clave en el movimiento.
Noticias relacionadas
En 1993 fundó el Círculo Bolivariano de los Derechos Humanos y se sumó al grupo MBR-200 fundado por Chávez. Era ya una de las figuras más cercanas al líder revolucionario. Ya con Chávez en la presidencia, Cilia Flores fue elegida en 2000 diputada de la Asamblea General. Seis años después llegó a la presidencia de la Cámara –la primera mujer–, cargo que ocupó hasta 2011. Un año más tarde y ya en el tramo final de su mandato, Chávez la nombró procuradora general de la República.
En ese camino junto al líder bolivariano conoció a Nicolás Maduro, con quien ha mantenido un largo vínculo sentimental. Los dos venían de matrimonios anteriores. Cilia tiene tres hijos de su relación con el diputado Walter Ramón Gavidia y el hasta el sábado presidente de Venezuela es padre de Nicolás Maduro Guerra, fruto de su enlace con Adriana Guerra. No han tenido más descendientes.
El 'caso de los narcosobrinos'
Durante su paso por la Asamblea General, la dirigente chavista fue acusada de favorecer a amigos y familiares. Flores siempre ha puesto de manifiesto su mano dura: prohibió, por ejemplo, el acceso de la prensa a la Cámara. Ya como 'primera combatiente' del país, vio cómo la DEA detenía en 2015 a dos de sus sobrinos, Efraín Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, acusados por tratar de introducir 800 kilos de cocaína en Estados Unidos. El caso fue bautizado como el de los 'narcosobrinos' y el régimen bolivariano siempre ha intentado taparlo. En 2022, durante la presidencia de EEUU del demócrata Joe Biden, fueron excarcelados en medio de unas negociaciones de acercamiento entre Washington y Caracas. Este asunto puede ser un precedente en el proceso judicial que afronta desde ahora el matrimonio ante un tribunal estadounidense.
Cilia Flores ha sido sancionada por varios países y tiene prohibido el acceso a la vecina Colombia. El Gobierno de Bogotá mantiene una lista de 200 persona vetadas por su «estrecha relación y apoyo al régimen de Nicolás Maduro». Tras las elecciones presidenciales en el país caribeño de mayo de 2018, Canadá también sancionó a 14 venezolanos, incluida Flores, con el argumento de que «la crisis económica, política y humanitaria en Venezuela ha seguido empeorando a medida que se acerca cada vez más a la dictadura total». Para el Ejecutivo norteamericano, aquellos comicios fueron «ilegítimos y antidemocráticos».
Por su parte, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones al círculo íntimo de Maduro tras la captura de un jet privado en septiembre de 2018, durante el primer mandato de Donald Trump. Flores y altos funcionarios del Gobierno bolivariano fueron señalados. El líder chavista reaccionó así: «No te metas con Cilia... no te metas con la familia. ¡No seas cobarde! Su único crimen es ser mi esposa». La Casa Blanca alegó que su acción respondía al «saqueo» de los recursos de Venezuela.