Crítica de televisión
Comedia para el calor
¿Qué tal una comedia romántica para aguantar el calor? Pues depende, me dirán ustedes con sabiduría
¿Qué tal una comedia romántica para aguantar el calor? Pues depende, me dirán ustedes con sabiduría. Toda comedia romántica debe tener, obviamente, humor, romance ... y un final feliz. En un principio 'Turbulencia en la oficina', que acaba de estrenar Netflix sin pasar por los cines, traducción facilona de 'Office Romance' solo porque la oficina en cuestión es la de una compañía aérea, posee los tres ingredientes. Está dirigida por Ol Parker y protagonizada por Jennifer Lopez y Brett Goldstein. Siempre he pensado que JLo es demasiado 'intensa', en todos sus aspectos, pero aquí está más contenida. No se han partido la cabeza en su argumento, con una fórmula muy clásica: dos adictos al trabajo, una política empresarial que prohíbe las relaciones sentimentales entre empleados y una atracción que desafía las normas. Ella, Jennifer Lopez, es la CEO de una pequeña compañía aérea obsesionada con el control, mientras que él, Brett Goldstein, es el abogado recién contratado por la empresa. Nada que no se imaginen, ambos caen completamente enamorados, la relación echa chispas, y su principal problema está en que el resto de la oficina no sospeche nada de sus encuentros furtivos.
Si deciden verla, no esperen demasiado; entretiene, pero nada más. Lo mejor está en su 'elegante' y sofisticada producción, con una estética moderna y muy cuidada, con oficinas de cristal con grandes ventanales y con una fotografía luminosa que hace agradable todo el conjunto. Lo peor está en que en un momento la trama parece desbarrar por la fascinación por lo británico, aunque afortunadamente queda en nada. Si la hubiesen suprimido, el guion habría mejorado. Además todo es muy previsible: el conflicto principal, cuándo llegará la ruptura, la posterior reconciliación, e incluso cuál será la escena final. Válida para aguantar el calor y olvidarla después.