Fin de era
El asesinato de Rob Reiner y su esposa Michele Singer ha sacudido una industria del entretenimiento en la que las salas de cine y el 'star system' ya no conforman su corazón
Las guerreras K-Pop y Barbra Streisand. En ese contraste se resume el espíritu de fin de era que se vivió en la gala de los Oscar ... , que contra todo pronóstico se tiñó de una inesperada nostalgia por el Hollywood de los 70 y 80, la última edad dorada de una industria que está mutando hacia algo definitivamente peor. De la misma manera que la matanza de Sharon Tate perpetrada por Charles Manson simbolizó el fin del sueño hippy, el asesinato de Rob Reiner y su esposa Michele Singer ha sacudido una industria del entretenimiento en la que las salas de cine y el 'star system' ya no conforman su corazón.
Los Oscar 2026 serán recordados por el 'In Memoriam' más emocionante de los últimos años. No solo porque Billy Crystal, que recordemos vio los cuerpos de Reiner y su mujer, dio paso a una veintena de actores de las películas del autor de 'La princesa prometida' y 'Cuando Harry encontró a Sally', sino porque la nómina de estrellas fallecidas el año pasado no tiene parangón: Robert Redford, Diane Keaton, Robert Duvall, Val Kilmer... Desaparecen los rostros que alimentaron los sueños de una generación que disfrutó de una época irrepetible en el cine americano, cuando los estudios clásicos permitieron que un grupo de directores hiciera un cine adulto y político, el mismo que amamantó al triunfador de la noche, Paul Thomas Anderson, que en discurso final recordó las películas que compitieron por el Oscar en 1975: 'Barry Lyndon', 'Tarde de perros', 'Nashville', 'Alguien voló sobre el nido del cuco' y 'Tiburón', cuyo director, Steven Spielberg, sonreía desde el patio de butacas. Sí, Hollywood sacó pecho, añoró los buenos tiempos y bromeó sobre las imágenes en móviles tres años antes de que los premios del cine se retransmitan... por YouTube.