Florentino Gómez Martín - Juez de paz en Malpartida de Cáceres
«Los actos de conciliación con un juez de paz son gratuitos»
El juez de paz de Malpartida de Cáceres renueva su cargo y reivindica la cercanía del servicio, la resolución de conflictos vecinales y la gratuidad de sus gestiones
Florentino Gómez Martin, natural de Caminomorisco (Cáceres), ha sido nombrado de nuevo por el Ministerio de Justicia como juez de paz de Malpartida de Cáceres, de forma que renueva su cargo por cuatro años tras la propuesta de la Corporación municipal. En su opinión, el papel del Juez de Paz es una presencia muy importante en los pueblos. «No sólo en el despacho sino en cualquier lugar pueden contar conmigo ya sea en la calle, en el bar o en cualquier lugar», asegura. Por eso, entiende que el Ministerio de Justicia debería reconsiderar la función del Juez de Paz y que puedan realizar de nuevo matrimonios. «Era una labor muy importante de cara a la ciudadanía», dice.
–¿Cómo influye vivir y trabajar en un entorno tan singular a la hora de impartir justicia y entender la convivencia?
–Llevo viviendo en este pueblo 32 años. Eso me ha permitido tener una perspectiva y una experiencia que solo dan los años. Desde el primer momento me he sentido uno más del pueblo y así he visto que me han aceptado y me han tratado. Los años anteriores me han dado una experiencia muy positiva a la hora de desempeñar mi labor como juez de paz del municipio.
–¿Qué le impulsó a comprometerse otros cuatro años con sus vecinos?
–Creo modestamente que siempre he tenido vocación de servicio a los demás. En mi anterior etapa profesional he sido profesor en los institutos Luis de Morales y los Barruecos. Ha sido mi trayectoria contribuir a la formación y educación de nuevas generaciones que serán los nuevos ciudadanos capaces de convivir entre todos a pesar de las diferencias. Siempre me ha encantado estar al servicio de los demás.
–¿Cuál ha sido el momento más gratificante de su anterior etapa?
–El contacto cercano con las parejas que he casado y la cercanía con sus familiares. Ha sido muy gratificante aunque esa función ya no la podemos realizar.
–¿Qué objetivos se marca para esta nueva legislatura?
–¿Novedades a la vista? Seguir trabajando con el mismo interés y tesón como el primer día con todos mis vecinos, ayudando en todo lo que esté en mis manos para contribuir a una convivencia pacífica echando a un lado las desavenencias que vayamos encontrando por el camino que a veces se antoja difícil, pero que con buena voluntad todo tiene solución.
–¿Cómo gestiona la cercanía diaria con los vecinos al mediar o dictar resoluciones?
–En los años que llevo en el cargo no he tenido ningún problema con los vecinos. Me saludan y se paran a charlar amigablemente conmigo. Ellos lo mismo que saben hacer esa diferencia, con toda normalidad. Prácticamente todos me conocen como el juez de paz y muestran el respeto y la cercanía con toda normalidad. Lo mismo yo con ellos.
–¿Cuáles son los conflictos más habituales que llegan al Juzgado de Paz?
–Los más habituales son desavenencias, en las casas o fincas, por culpa de las lindes que no están bien definidas por alguna de las partes contendientes. Otras vienen por los alquileres de las viviendas, porque el inquilino no paga o se niega a pagar por algunas de las razones que ellos creen cierta. Esto suele derivar en algún acto de conciliación.
–¿Se logra evitar que los juzgados de Cáceres se colapsen gracias al diálogo y la mediación?
–Como en todas las situaciones de la vida, a veces se consigue esa avenencia y se evita acudir a instancias mayores. A veces es difícil conseguirlos. Se intenta por ambas partes. Una de las razones es que mientras se trata aquí en mi despacho, económicamente es rentable porque es totalmente gratuito. Tanto los actos de conciliación como toda la documentación que demandan los vecinos en nuestro despacho.
–¿Cómo ha afectado la modernización tecnológica al Registro Civil?
–A mi modo de entender ha sido muy positiva. Las nuevas tecnologías, han agilizado mucho el trabajo dando más rapidez y eficacia en el servicio prestado a todos los vecinos.
–¿Cuenta el juzgado con los medios materiales y de personal necesarios?
–En el tiempo que llevo como juez de paz pienso que el Juzgado cuenta con todos los medios materiales, de personal y de instalaciones adecuadas para desempeñar la labor de atención al ciudadano en todo aquello que han necesitado: medios informáticos adecuados, personal suficiente, y todo lo que conlleva nuestro servicio y atención a los ciudadanos.
–¿Valoran los malpartideños la utilidad de tener un Juzgado de Paz?
–Pienso que sí. La expresan casi a diario, sobre todo cuando pasan por el despacho a por algún documento que necesitan y también, a veces por la calle.
–¿Cuál sería su deseo para estos próximos cuatro años?
–Seguir trabajando por y para Malpartida de Cáceres, con el mismo entusiasmo y cariño de siempre. Sabiendo que cada vez que se acerque a mi despacho serán atendidos con eficacia, amabilidad y cercanía.