Carnaval Colombino: las semifinales avanzan al ritmo que marcan las coplas
El Gran Teatro fue testigo de la segunda de las semifinales en una noche lluviosa, donde la tormenta de coplas y papelillos se unió a la tormenta que regaba la ciudad
Avanzan los días y Huelva sigue disfrutando de su Carnaval Colombino. Con la vista puesta en la gran final del sábado cinco nuevos grupos se subieron a las tablas mostrando lo mejor de sí para convencer al jurado y ganarse un puesto en la final. La tarde de agua y viento, vísperas de la llegada de la borrasca Leonardo, se hizo notar en el teatro. Las semifinales del concurso de agrupaciones afrontaban su segunda velada con un teatro a medio gas.
Noche variada, con dos comparsas y otras tantas chirigotas y la presencia del único coro onubense. La primera en salir a escena fue la comparsa 'Dumbo' llegada desde Sevilla. Con un tipo comprometido y muy carnavalero, en lucha contra las discriminaciones y a favor de la inclusión, estos personajes circenses clavaron su primera letra de pasodoble contra los recortes en sanidad de los hospitales andaluces. La segunda se dirigía al acoso y violencia en las clases, centrando el problema en las familias y en como la falta de educación de los mayores transmite esos comportamientos a los niños «la educación empieza en casa cn tu ejemplo y tu palabra». Con leves sonrisas fueron recibidos los cuplés, a la familia real y a Donald Trump que daban paso a un estribillo que seguía enarbolando esa bandera de la inclusión y el apoyo a base de coloretes.
La semifinal saltaba a la capital onubenses con el segundo de sus grupos. La Peña los Entonaos presenta este año en el Gran Teatro la chirigota 'Hasta la Pócima'. Unas brujas muy guasonas que con su gran caldero en mitad de escena van lanzando hechizos a todos los presentes. Con un patio de butacas lleno de pequeñas brujitas, las cortinas se abrían para dar paso a la vistosa presentación, con una gran luna llena como testigo de los hechizos. Con una interpretación muy al tipo durante toda la actuación con su primer pasodoble hechizaba a la ciudad de Huelva con un precioso piropo para cantarle lo que la quieren.
Uno de los momentos de la noche llegó con el segundo pasodoble, homenaje de la chirigota a su compañero José Antonio Blanco Sánchez que en mitad de escena y por sorpresa recibía esta letra de sus amigos que el Gran Teatro premiaba en pie y con una fuerte ovación a uno de los grandes del carnaval onubense. Las cupletinas repartían a Paquirrín y Andi y Lucas y a la restauración de la Macarena y los cribados de cáncer. Mejor el remate del estribillo dando carga a la alcaldesa, Pilar Miranda. El popurrí, a ritmo de Manuel Carrasco, redondeaba una actuación en la que pusieron toda la carne sobre el caldero.
Cerraba la primera parte de la noche la comparsa 'La Guillotina'. Desde Bollullos par del Condado llega la comparsa del Bandeja y el Huevo con una impactante puesta en escena y un tipo de altura, dispuestos a hacer rodar cabezas con su pluma este carnaval. El gran conjunto de voces mecen la presentación para dar paso a los pasodobles. En el primero de ellos le cantan a Huelva, «la princesa azul», otro precioso piropo en forma de copla. En el segundo llevan a su guillotina a la nueva corriente facha que anhelan la dictadura. Una letra que despertó los ¡ole! Desde el patio de butacas «a las letras comprometidas». Los simpáticos cuplés daban paso a otro de los grandes estribillos de la noche con el que estos carnavaleros pierden la cabeza cada mes de febrero. Con el verdugo de fondo subiendo la pluma de su guillotina, el reivindicativo popurrí puso el punto y final a una gran actuación con la que lucharán meterse en la gran final.
La lluvia quiso hacer un descanso también a mitad de la noche, permitiendo que los carnavaleros que se habían atrevido a acudir al Gran Teatro pudieran reponer fuerzas en la carpa antes de las dos últimas agrupaciones. Como artistas invitados, ya que el jurado decidió su pase directo a la final, abrió escena el coro 'Dame Veneno'. En este año tan especial para el coro onubense, con su pase a la fase de cuartos en Cádiz los coristas de Huelva brindaban al respetable su tango por segunda noche, llenando un escenario que ya se queda pequeño para esta agrupación.
El veneno del carnaval impregnaba el Gran Teatro, lanzando su primera letra precisamente a ese veneno que les recorre cada mes de febrero. En la segunda cargaban contra la clase política y sus lacayos, quienes los veneran como si fueran santos. Los cuplés daban paso a un vistoso y colorido popurrí en el que el gran juego de voces del coro junto a la particular melodía de su sala de máquinas pusieron a bailar a todo el teatro.
'Los Fatiguitas'
Con un patio de butacas calentito y expectante salía a escena la última de las agrupaciones de la noche. Una de las chirigotas más esperadas en los últimos años, que se ha ganado su sitio a base de grandes tipos, letras críticas y de cantar bien. Porque cantar, cantan como nadie -mejor que los mellizos de San Juan o Paco Millán según dicen-. 'Los Fatiguitas', la chirigota de la Peña Diego Arenas llegaban como buenos fatigas de Huelva en esta noche de perros con una parihuela ensayando antes de ponerse a cantar sobre las tablas.
La chirigota de los pregoneros del presente carnaval, fatigas de todo lo que tiene que ver con la ciudad, construyeron su repertorio a base de carga y alabanza a partes iguales a esta tierra y sus oriundos. Los pasodobles navegaron por dos ríos, como las aguas que bañan la ciudad. El primero fue una letra de orgullo, el que como padres sienten al ver que sus hijos tienen el mismo veneno por el carnaval que tienen ellos. El segundo, fue un dardo directo a la alcaldesa que desde el patio de butacas disfrutó de la noche. Una crítica por su sumisión a las directrices del partido, en vez de trabajar por Huelva como prometió. Letras frescas -o mojadas- en los cuplés, rematando el primero con la alerta por la borrasca Leonardo que en esos momentos regaba la ciudad y dedicando el segundo al compañero Joaquin Pérez de El Portonazo. A ritmo de golpes de humor se despidieron estos fatiguitas en el popurrí para poner el broche de oro a la segunda de las semifinales.