«Nene, ni en las rebajas de El Corte Inglés»
El estreno de 'La bola negra' despierta gran interés en Granada, donde Javier Calvo y Javier Ambrossi rodaron parte de su metraje
Granada
La marabunta avanza por la moqueta del estrecho pasillo azul. En la puerta hay un photocall iluminado con un par de potentes focos. Hay una ... señora que adelanta a unos y otros, palomitas en mano, como si fuera una corredora de marcha. Entre medias, el fotógrafo del periódico captura la escena para la posteridad. Ahí fue cuando se escuchó perfectamente la frase que provocó una carcajada estupenda: «Nene, ni en las rebajas de El Corte Inglés». La autora de la genialidad, María, ha comprado exactamente lo mismo que el medio millar de personas que la rodea: una entrada de cine.
La cartelera es realmente impresionante. Hay una nueva versión de 'Resident Evil' dirigida por Zach Cregger, que triunfó el año pasado con la genial 'Weapons'. Está la última de Brad Pitt, 'En el corazón de la bestia'. En animación, tres pelotazos: 'Coyote vs Acme', 'Tadeo Jones y la lámpara mágica' y 'La isla olvidada'. También siguen bien colocadas 'El ser querido' de Sorogoyen y 'La odisea' de Nolan. Y, claro, está la todopoderosa Marvel, que ha reestrenado 'Los vengadores: Endgame'. Hay películas para todos los gustos: es un magnífico fin de semana para ir al cine. Sin embargo, hay un estreno muy destacado, un film que ha movilizado a Granada como hacía años que no se veía: 'La bola negra'.
Kinépolis anunció hace varias semanas que este viernes 25, día del estreno, habría un pase especial de 'La bola negra' que, al terminar, conectaría con un encuentro en vivo con sus directores: Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis. La sala se llenó tan rápido que hubo que abrir una segunda. Y luego una tercera. Cerca de 700 personas que, unos minutos antes de las siete de la tarde, se adentran pacientemente en busca de su butaca.
Hay público de todas las edades. Nacho, de 12 años, entra ilusionadísimo para ver a su primo, que fue uno de los extras granadinos del rodaje. La misma alegría que comparte con Tomás, 74, que además de cinéfilo es «lorquiano hasta la médula». Por la cola hay músicos –Antony Z y Vera–, políticos, profesores universitarios, escritores y algún que otro periodista. Pero los primeros en llegar fueron Javier e Inma, 57 años, maestro y enfermera. «Siendo Granada el eje, no podíamos faltar». A su lado, Andrea y Eugenio, veinteañeros: «Somos fans de Lorca y, como estudiamos Historia, también tenemos curiosidad por ver cómo recrean la época».
Angustias, modista de 58 años, viene sola: «Mis amigas no se animaron, pero yo no dudé. Compré las entradas el lunes porque me encantan Los Javis. Tenía que venir al estreno». Carolina, 35, se dedica al marketing digital: «Ojalá sea récord, la película más vista. Y, de paso, que la gente tome conciencia de nuestra propia historia para que no se repitan los mismos errores». Adrián, 27, es opositor, y Laura, 25, funcionaria. «Nos encanta el cine y Los Javis siempre nos dejan una sensación muy única», dice él. «Sí, una sensación muy fuerte. Venimos con muchas expectativas», dice ella.
«Ojalá sea récord, la película más vista. Y, de paso, que la gente tome conciencia de nuestra propia historia para que no se repitan los mismos errores»
Blanca e Ylenia, estudiantes de Traducción de 21 años, aseguran que les gusta todo lo que tiene que ver con Federico García Lorca y, además, aplauden el arte que rodea a la película: «Esos carteles tan artísticos no se ven a menudo en el cine. Eso ya dice mucho de la intención». Dentro de la sala, Clara, Eva y Silvia se hacen un selfie con la pantalla de fondo. «Ganas de ver la película y, sobre todo, de escuchar después a Los Javis. Es un formato magnífico».
Siete en punto. La proyección comienza. Suena una trompeta. Diez minutos después, todavía hay gente entrando en la sala. «Será que les habrá pillado por sorpresa la película», se lamenta un espectador con evidente –y justificada– malafollá. El lleno es absoluto. Al Oscar van a ir bien arropados.
Una película, tres tramas y tres líneas temporales
Inspirada en el fragmento inacabado que Federico García Lorca dejó escrito en 1936 antes de ser asesinado, 'La bola negra' plantea un tríptico temporal que explora la memoria histórica, el deseo, el estigma social y la identidad queer a lo largo de casi un siglo en España. Así, la película entrelaza tres historias paralelas de tres hombres gais en distintas épocas de la historia de España. La primera sucede en 1932 y es la dramatización del texto inconcluso de Lorca. Sigue a un joven burgués gay al que la alta sociedad vetó la entrada en el Casino de Granada tras someter su admisión a votación introduciendo una bola negra en la urna. La segunda, en 1937, durante la Guerra Civil, y aborda la apasionada relación entre Lorca y uno de sus grandes amores, Rafael Rodríguez Rapún. Y por último, 2017, una mirada al presente sobre cómo las heridas no cerradas, el deseo reprimido y el peso del pasado heredado laten en las generaciones de hoy.