#GranadaPuede
Éxito y futuro del talento granadino en el escenario del Falla
La soprano Mariola Cantarero acudió al ensayo general de un recital del coro Pequeñas Voces de la Alhambra. IDEAL filmó un encuentro en el que la cantante compartió su sabiduría con los jóvenes coralistas
Granada
Todos los músicos y cantantes que, invitados por la Orquesta Ciudad de Granada, el Festival Internacional de Música y Danza o insertos en cualquiera de ... los ciclos que se desarrollan en el Centro Cultural Manuel de Falla, acuden al coliseo del Paseo de los Mártires quedan impactados por dos aspectos: la sonoridad de la sala diseñada por José María García de Paredes y las puestas de sol que se observan desde el Aula Rosa Sabater o desde el mirador de Melisendra. No es, por ello, de extrañar que para quienes componen el coro Pequeñas Voces de la Alhambra cada actuación en este escenario sea una fiesta. IDEAL, en el marco de la iniciativa #GranadaPuede, quiso acercarse al encuentro que transformó esa fiesta en una gran ocasión, cuando la soprano granadina Mariola Cantarero apareció de improviso en uno de sus ensayos para ofrecerles su sabiduría. Fue un encuentro entre dos historias; una de éxito, la de la soprano granadina, y otra de futuro, la de los chicos y chicas del coro, futuras estrellas de la música clásica.
La soprano les recordó que ella misma comenzó su carrera en el canto en un coro, y que hoy ha hecho de la interpretación vocal su vida. «Cuando era como vosotros, me consideraban una promesa, que luego con suerte y trabajo se hizo realidad. Ahora vosotros sois las promesas del futuro, y el círculo hoy se cierra», comentó. «Creo que es muy importante que confiéis en vosotros, y que la sociedad, quienes toman las decisiones, también lo hagan, porque apoyar al joven talento no es un coste, sino una inversión en algo tan importante como es la cultura. Hoy me siento muy orgullosa de que estéis aquí, en este Auditorio que es mi casa y en el que he correteado desde que tenía 11 años».
«Es importante que confiéis en vosotros y que quienes toman decisiones también lo hagan»
Lucia Sánchez tiene 18 años, es soprano, una de las componentes del coro y también toca el violín. Lleva cinco años en la formación y lleva la música en las venas, ya que su madre es la pianista que acompaña a la agrupación. «Comencé estudiando piano, luego violín y más tarde canto», asegura. Sobre su experiencia, afirma que va más allá de lo musical para internarse en el terreno de la amistad. «Acercar la música a ese público que nunca la ha estudiado y la disfruta como oyente me produce una particular satisfacción». Su sueño es ser concertino de una orquesta, quizá en el extranjero, y formar parte de uno del los grandes coros internacionales. «Granada es un muy buen lugar para desarrollarse como músico: hay buenos profesores y oportunidades para ir creciendo. Necesitamos que nos apoyen para que sigamos adelante», comenta Lucía.
Su compañero Mario Ramos, de 11 años, forma parte del coro desde hace ocho años. Estudia en el Conservatorio Ángel Barrios, sus padres son músicos y le han ayudado mucho en su carrera. «No sé si me dedicaré a la música, pero si lo hago, me gustaría ser violinista en una orquesta. Me encanta Granada para vivir y para estudiar música. Elvira, mi profesora en el Conservatorio, supone una gran ayuda para mí. El tiempo marcará el papel de la música en mi vida».
Myriam Gálvez, directora del coro, afirma que este nació hace 12 años como una actividad del colegio Santa María del Llano de Ogíjares. Con el paso del tiempo, el proyecto fue creciendo y se fueron incorporando chicos y chicas que no pertenecían al colegio. «El año pasado, el Patronato de la Alhambra decidió apadrinarnos y pasamos a llamarnos Pequeñas Voces de la Alhambra», añade.
Compromiso
Encontrar un grupo humano tan comprometido, según su directora, «no ha sido difícil porque a estos niños y niñas les apasiona cantar. El coro se ha ido formando poco a poco; muchos cantores llevan con nosotros seis años y cada año se van incorporando nuevos niños que comparten la misma ilusión y ganas de aprender». Pequeñas Voces de la Alhambra no hace un espectáculo para coros al uso. Incluye coreografías y uso de técnicas muy actuales, que lo convierten en vanguardia dentro del ecosistema de las formaciones corales jóvenes. Su directora ha realizado numerosos cursos con expertos de reconocido prestigio internacional en los que se trabajan estas nuevas formas de acercar la música coral a los niños.
A quienes quieran introducirse en el mundo de la música coral, Gálvez les aconseja que pongan ilusión y ganas sobre el escenario. «Somos muy conscientes de que del esfuerzo de cada uno depende el resultado del grupo».
Ciertamente, Granada es una ciudad que ha dado grandes voces de la ópera: Mariola Cantarero, José Manuel Zapata, Sandra Pastrana, Rocío Faus, Moisés Marín y tantos otros. La directora del coro Pequeñas Voces de la Alhambra asegura que todas estas figuras han marcado un camino para la música coral, que, afirma, es la base sobre la que se construye gran parte de la vida musical granadina. «Los coros aportan una cantera constante de nuevos talentos que se forman y crecen dentro de ellos, y gracias a su trabajo constante y a su pasión, la ópera y la música coral siguen creciendo en nuestra ciudad».