Trueba y Martínez evalúan el futuro en CulturAlh
El músico y el director de cine y escritor hablaron sobre la realidad de la creación y los enigmas de la cultura en la plaza de las Pasiegas
Granada
Con el título de 'Por lo que pueda venir' se consumó el encuentro entre el escritor y director de cine David Trueba y el músico ... Juan Alberto Martínez, excomponente de Niños Mutantes, en la plaza de las Pasiegas. Esteban Romero, vicerrector de Innovación Social, Empleabilidad y Emprendimiento de la Universidad de Granada, agradeció su compromiso a las codirectoras del Festival, Ana Gallego y Patricia Escalona. «Es complicado poner el tiempo y la reputación al servicio de la cultura». También agradeció su apoyo al ciclo al Ayuntamiento de Granada, en una ciudad que aspira a ser Capital Cultural de Europa en 2031. «Este festival trabaja de manera incómoda, porque CulturAlh nos da la voz y la proyecta en la plaza pública», añadió e vicerrector.
Juan Alberto Martínez comenzó con humor diciendo que no sabía si dar gracias a la organización o pedir daños y perjuicios. «No por todo lo que ha rodeado el ciclo, sino por el embolado en que me ha metido al tener que conversar con David Trueba. Como mucho, puedo ser un entrevistador, ya que nunca podremos ser iguales». Trueba se agarró al recuerdo común de Salman Rushdie, a quien conoció hace unos años, y que le pareció una persona con un gran sentido del humor, a pesar de haber sido una gran víctima de la intransigencia.
El director recordó que su madre es de la vega del Pas, por lo que el marco en el que tuvo lugar la charla le era familiar. «Granada es una ciudad demasiado bonita, y yo siempre he vivido en lugares feos. Además es una ciudad que tiene una historia que pesa», dijo. Luego, pasaron a hablar del escaso peso que los lugares tienen en la literatura de Trueba. «Tus personajes podrían estar en distintos espacios», le dijo. «No soy una persona que tenga un mundo propio desde el punto de vista geográfico. La Colombia de García Márquez o la Granada de Lorca tienen que ver con su necesidad de formular una provincia propia para su literatura. Me presto mucho a observar dónde me llevan los personajes, dónde llegaban, más que construirles un mundo donde habitar», respondió el director.
Luego, ambos dialogaron sobre los detalles que este refleja en sus libros, tales como las circunstancias orgánicas. Luego, entraron en la materialidad de la creación literaria, y afirmó que no tiene un búnker ni un lugar concreto para escribir. «Puedo escribir en cualquier parte, en un bar o en el sofá de un hotel. Esto viene de mi infancia, éramos ocho hermanos y dormía con dos de ellos en la misma habitación. Desde entonces, no me cuesta aislarme».
Luego, hablaron sobre los altibajos que toda carrera artística lleva consigo. «He vivido una carrera sin desmesuras», aseguró. La posición de los medios de comunicación ante el futuro, la inocencia de la mujer engañada pensando que se estaba carteando con Brad Pitt y otras circunstancias de la creación formaron también parte de la charla.