Saltar al contenido
Luis Gerardo García Royo, en su primera entrevista tras su salida de la política hace quince años.

«Tengo una herida que de vez en cuando sangra. Fui leal a Torres Hurtado y el día que me echaron estaba en Marrakech y ni me llamó»

«Sebastián Pérez me ofreció ser presidente de la Caja, que no sé cómo se podía conseguir aquello»

Regala esta noticia
Quico Chirino

Luis Gerardo García Royo ('Nino') muestra una cicatriz a la altura del corazón. A simple vista se le ve fino. El médico le dijo que ... por cada kilo que se quitara ganaría un año de vida y parece que quisiera hacerse eterno. Tiene otra herida metafórica que no se aprecia pero que aún le sangra de vez en cuando: «Mi partido me echó». Era el concejal más valioso del primer mandato de José Torres Hurtado, edil de Urbanismo y portavoz, pero se cayó de las listas en 2007. Volvió a su puesto en la Agencia Tributaria y se jubiló en 2019 con 69 años. Vive a camino entre Madrid, donde están sus nietas, la playa y Granada. No tiene mucha vida social porque –asegura– lo sacaron del protocolo. Y hace 15 años que no habla públicamente, desde que ofreció su última rueda de prensa en el Ayuntamiento. Nunca se ha pronunciado sobre su atípica salida de la política, ni sobre el urbanismo de aquella época de pelotazos. Gestionó una etapa de tentaciones y abundancia pero 'Nino' no aparece en la 'operación Nazarí'. A ratos puede parecer reservado, incluso, hosco, pero en las distancias cortas es cariñoso y conversador. Hasta sus enemigos reconocen que tiene una mente brillante y eso lo convierte, a veces, en alguien complejo. Demasiadas virtudes para un hábitat donde cotizan los defectos, como es la política. Esta era la entrevista pendiente.

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

«Tengo una herida que de vez en cuando sangra. Fui leal a Torres Hurtado y el día que me echaron estaba en Marrakech y ni me llamó»

[]

«Tengo una herida que de vez en cuando sangra. Fui leal a Torres Hurtado y el día que me echaron estaba en Marrakech y ni me llamó»