Fallece Julio Revuelta, el alcalde del Logroño moderno
El ex primer edil, artífice de una buena parte del desarrollo del Logroño moderno, ha muerto a los 67 años víctima del cáncer contra el que luchaba hace años
María José Lumbreras y Pablo Álvarez
Logroño
El que fue alcalde de Logroño entre los años 2000 y 2007, Julio Revuelta Altuna, ha fallecido en la tarde de este miércoles después de ... años de tratamientos contra dos cánceres sucesivos.
Nacido en Burgos aunque trasladado muy joven a la que siempre consideró su ciudad, Logroño, quien fuera primer edil logroñés, arquitecto de formación, de profesión y de sentimiento, es el responsable de buena parte de las cosas de las que la ciudad disfruta hoy, recordaba el actual alcalde, Conrado Escobar, hace unos minutos, «desgarrado, consternado», como decía encontrarse. Y ni así olvidó citar la «visión de ciudad» de Revuelta.
Casado con otra arquitecta, Amaya, y padre de dos hijas, el paso de Julio Revuelta por el Ayuntamiento logroñés se inició en la oposición, allá por 1991, de la mano de José Luis Bermejo, del que después, cuando este alcanzó la vara de mando, fue concejal de Urbanismo. Revuelta ponía el cerebro urbanístico en un tándem en el que Bermejo aportaba un don de gentes indudable. Pero la sala de máquinas era propiedad del hoy fallecido.
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Así, cuando Bermejo abandonó el Ayuntamiento para acceder a una vicepresidencia del Senado, el relevo natural era Julio Revuelta. Corría el año 2000.
En su haber como concejal primero y alcalde después está, por ejemplo, buena parte de la normativa urbanística de la que dispone la capital. Le tocó, además, el desarrollo de los sectores nuevos, como el de Siete Infantes o Excuevas-Cuarteles con la ayuda del prestigioso arquitecto Rafael Moneo. Algunos proyectos le fueron siempre especialmente queridos.
Por ejemplo, para la tradicional pintura de todos los primeros ediles que cuelga en el así llamado Salón de Alcaldes de la casa consistorial, Revuelta eligió aparecer junto al cuarto puente sobre el Ebro, el Puente Sagasta, erigido durante su mandato.
En aquel equipo de Julio Revuelta estaban dos futuros alcaldes: Cuca Gamarra, a la que él llevó a la vida municipal, y el actual, Conrado Escobar, teniente de alcalde y concejal de Casco Antiguo.
Pero también el desarrollo urbano fue lo que le acabó alejando de su partido de toda la vida, el PP. Sus diferencias con el Gobierno de La Rioja, graduales pero abiertas sobre todo por el plan urbanístico de desarrollo del Monte El Corvo, acabarían provocando una de las rupturas más sonadas en la por entonces plácida política riojana.
En 2007, Revuelta perdía la mayoría absoluta por unos cientos de votos, y poco después abandonaba el PP.
Lejos del PP
Comenzó entonces una etapa nueva, junto a Rubén Antoñanzas, primero con el sello de Ciudadanos de Logroño, un efímero partido nuevo, y después en el Partido Riojano, en el que hizo de todo, incluso conducir la furgoneta en las campañas.
Su última labor, ya alejado de la política, tuvo que ver con el mantenimiento del Palacio de Justicia. Pese al cáncer, no dejó nunca de opinar sobre lo que consideraba mejor para su ciudad. De forma completamente generosa, fue compartiendo sus experiencias con la enfermedad en una serie de artículos que se publicaron en este diario hasta hace unos meses. Y, al final, de compartir sus impresiones respecto a la enfermedad por si a alguien le resultaba útil.
Actos fúnebres
El funeral y misa por la muerte de Julio Revuelta se celebrára el viernes, a las siete de la tarde, en la iglesia de Santiago el Real.
La familia recibie en la sala 8 del tanatorio Mémora Pastrana, este jueves de 10.30 a 14 horas y de 17 a 20.30.