La bomba de relojería del vertedero de Valencia
La EMTRE ampliará las instalaciones de Dos Aguas, que agotarán su capacidad en mayo del año que viene, a la espera de que el Consell autorice las plantas de incineración de residuos
Valencia
La crisis de los vertederos es uno de los problemas latentes en la Comunitat que se agrava día tras día. Para la inmensa mayoría ... de los valencianos, todo lo relacionado con la gestión de residuos no va más allá de levantar una tapa de colores y depositar allí la 'basura' en función del material con el que esté fabricada. A veces, ni eso; pues en el imaginario colectivo se piensa que 'a algún sitio irá a parar' sin darle la menor importancia. La región acusa una falta endémica de este tipo de espacios, a lo que cabe sumarle que los ya existentes están cada vez más llenos por la llegada diaria de toneladas de desechos. El vertedero de Dos Aguas, donde va a parar el 'rechazo' de Valencia y su área metropolitana, aquellos componentes no reciclables tras haber sido tratados en las plantas, es su paradigma al haberse convertido en una bomba de relojería puesto que se espera que se colmate en cuestión de un año.
El llenado de un vertedero es algo previsible desde el momento mismo de su apertura. En la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE), organismo integrado por 45 municipios de Valencia y su conurbación, llevan una legislatura entera trabajando en obtener la autorización, ya conseguida, para ampliar las instalaciones Dos Aguas, que afrontan desde este mes su último año de vida útil. Para su presidente, Emilio Belencoso, la construcción de un nuevo vertedero en una parcela aledaña al punto de vertido actual ha sido uno de los proyectos «clave» y «prioritario» desde principios de su mandato.
Cantidad de residuos que envía cada municipio a las plantas de tratamiento*
El también alcalde de Almàssera asegura que la capacidad de las plantas de tratamiento de residuos de la EMTRE -Manises y Hornillos- es superior al volumen de desechos que gestionan. Además, recuerda que se está mejorando su eficiencia con la adquisición de maquinaria nueva articulada con inteligencia artificial, como por ejemplo los brazos robóticos implementados hace unos meses. Eso sí, Belencoso admite que donde la entidad sufre mayor presión es en la eliminación de los residuos, motivo que justifica que se haya trabajado con la antelación suficiente para tener a punto la ampliación de Dos Aguas cuando la parcela actual quede colmatada definitivamente.
Según los técnicos de la EMTRE, mayo de 2027 será la 'fecha de caducidad' para el espacio de vertido vigente en Dos Aguas. Asimismo, prevén que las obras de construcción sobre los nuevos terrenos para depositar residuos acaben en julio. ¿Qué pasará entonces durante ese mes de impás? En la entidad metropolitana ya tienen puestas sobre la mesa dos propuestas: abrir de manera parcial la nueva parcela y empezar con los depósitos, siempre que sea técnicamente viable; o desviar el flujo de rechazo generado por las 45 localidades que copan el rango de acción de la EMTRE a otras instalaciones de la Comunitat, Murcia y Castilla-La Mancha -ya se han iniciado los contactos por si hiciera falta echar mano de esta alternativa-.
El balance de residuos sólidos urbanos tratados por las plantas de la EMTRE en 2025 arroja que se gestionó un volumen faraónico de 695.765,90 toneladas. De esta cantidad, 580.731,32 toneladas procedieron del medio centenar de municipios que integran la entidad metropolitana, particulares y la cárcel de Picassent. El resto se corresponde al aporte parcial de los desechos de otros dos consorcios valencianos, el de la Vega Baja y el del sur de la provincia de Valencia, que hacen uso de las instalaciones de la EMTRE y de otras repartidas por la región, al carecer de complejos de este tipo en sus demarcaciones. Eso sí, ninguno de estos vierte el rechazo generado en Dos Aguas.
Cantidad de toneladas de rechazo*
Aunque resulta imposible saber cuánta basura en forma de rechazo genera cada municipio, al mezclarse todos los depósitos en las plantas de tratamiento, sí existe un desglose de los aportes que realiza cada miembro de la EMTRE a Hornillos y Manises. En 2025, Valencia lideró los depósitos con 285.727,74 toneladas; seguida de Torrent, con 35.615,98; la Mancomunitat de l'Horta Nord, con 32.014,84; y Paterna, con 30.449,60. El resto de localidades reportaron volúmenes ostensiblemente inferiores.
Dos Aguas entró en funcionamiento en 2010, se llenará tras 17 años de servicio y se estima que la ampliación aporte dos décadas de vida útil
Sea como fuere, el vertedero de Dos Aguas y sus 5.621.000 metros cúbicos de capacidad de diseño abrirán un nuevo capítulo en su historia, que se inició con su entrada en funcionamiento en noviembre de 2010 y que se saldará con 17 años de servicio. El nuevo proyecto de ampliación supondrá otros 3.750.000 metros cúbicos y una vida útil estimada en 20 años, según expone la propia entidad gestora, aunque en materia de gestión de residuos no resulta extraño que este tipo de complejos se colmaten antes de tiempo.
La dana y la reconstrucción dejan casi 60.000 toneladas más en dos años
Dos Aguas ha supuesto un auténtico un balón de oxígeno tras el azote de la dana al haber albergado gran parte de los materiales afectados por el barro el 29-O y que no pudieron ser recuperados durante el proceso de tratamiento. Los números hablan por sí solos: los residuos provocados por la riada y el primer año de reconstrucción, es decir, el depósito total sobre este vertedero correspondiente a los años 2024 y 2025, han supuesto un aporte de más de 60.000 toneladas con respecto al balance de 2023. Teniendo en cuenta que en 2023 los desechos depositados en esta infraestructura fueron 354.115,99 toneladas, y que en 2025 la cifra ascendió a 413.453,94 toneladas, las consecuencias del desastre se saldaron con cerca de un 17% de incremento. La comparativa entre las cifras de 2024 y 2025 refleja también la subida de un 9,29% en los desechos derivados de los trabajos de recuperación tras la catástrofe después de que los datos del año pasado reflejen el efecto real de las inundaciones. Cabe apuntar que en los dígitos de hace dos ejercicios sólo se computaron las cantidades recibidas durante los meses de noviembre y diciembre.
Sin ir más lejos, Dos Aguas fue el destino final de buena parte de los residuos provocados por la dana del 29 de octubre de 2024, que aceleraron su llenado de forma prematura. El reciente incendio de la planta de tratamiento de Onda, que gestionaba residuos de 46 municipios de Castellón, es otra muestra de cómo una circunstancia inesperada tensiona todavía más la ya delicada situación de los vertederos valenciano. El siniestro de finales del pasado mes de abril ha obligado a la Generalitat a coordinar la redistribución del volumen que recibía -entre 400 y 450 toneladas diarias, unas 150.000 anuales- por el resto de entidades gestoras de la Comunitat para garantizar el servicio.
El plan de recuperación tras la dana del Consell tiene entre sus objetivos impulsar las incineradoras y los vertederos de crisis
El millón de toneladas de residuos provocada por la riada obligó a la Generalitat a repensar el modelo de gestión de desechos tanto para situaciones de emergencia como ordinarias. Dos de las grandes «lecciones aprendidas» de la dana en la Conselleria de Medio Ambiente han sido impulsar la creación de vertederos de crisis y autorizar la construcción de tres plantas incineradoras para generar energía con la quema de materiales no reciclables. Así queda plasmado negro sobre blanco en el plan Endavant, el proyecto de recuperación tras las inundaciones aprobado por el Gobierno valenciano, que tiene entre sus líneas de actuación el fortalecimiento de las capacidades de gestión de residuos en emergencias.
Luz verde a la incineración
El Consell estima que alrededor del 60% de los residuos de los puntos de transferencia de la dana han acabado en vertederos «por falta de instalaciones de valorización energética». El «milagro» fue poder recuperar el porcentaje restante en las circunstancias que había posdesastre, comentan fuentes del Gobierno valenciano. Según explica el plan Endavant en base a datos del Ministerio de Transición Ecológica, en condiciones ordinarias la fracción de rechazo tras el tratamiento de residuos en Comunitat se sitúa próxima al 40%, una cifra superior a comunidades autónomas líderes en la materia como País Vasco o Cataluña (con un 19 y 14%, respectivamente).
Desde la Generalitat enarbolan estos datos para resaltar la necesidad de impulsar el desarrollo de incineradoras de desechos en la región, «puesto que favorecerían una mejora del modelo actual de gestión de residuos, caracterizado por un exceso de eliminación en vertedero, que debe ser reducido en base a los riesgos que pueden inducir por contaminación del suelo, emisiones difusas de metano, y los riesgos en el cumplimiento de futuras obligaciones». Cabe recordar que en 2035 sólo podrá retirarse al vertedero el 10% de los residuos municipales, tal y como obliga una directiva europea. Además, en caso de emergencia, disponer de este tipo de instalaciones «permitiría reducir la carga sobre los vertederos».
Desde Medio Ambiente informan que están ultimando el Plan Integral de Residuos, que tenía que haberse aprobado con anterioridad, pero los efectos de la dana retrasaron su puesta de largo y han obligado a tomar nota de la catástrofe de cara a futuros episodios. Fuentes del departamento de Vicente Martínez Mus comentan que el proyecto está en su fase final de tramitación y se espera llevar a cabo su entrada en vigor el próximo año. Su aprobación sentará las bases legales y abrirá la puerta a la valorización energética por primera vez en la región, pues desde el equipo del conseller ya se trabaja para elaborar un proyecto de este tipo en cada provincia e incluso en dos incineradoras para Valencia.
Vertederos de emergencia
Otro de los objetivos específicos del plan Endavant, en lo que a gestión de residuos se refiere, consiste en identificar zonas de vertederos para uso en caso de crisis, evitar el traslado de desechos a puntos de transferencia intermedios y agilizar así su eliminación.
Tal y como explica el propio documento, aunque los puntos de acopio locales e intermedios permitieron llevar a cabo una gestión eficaz durante las inundaciones del 29-O, el proceso puede optimizar su eficiencia reduciendo el número de desplazamientos de los desechos transportándolos directamente desde del punto de acopio local al vertedero de emergencia, sin tener que pasar previamente por un espacio intermedio.
Es por ello que el plan de reconstrucción del Consell aboga por identificar zonas donde ubicar vertederos de emergencia para afrontar futuros desastres en la Comunitat y que, llegado el momento, se puedan dotar de la maquinaria necesaria para el cribado, tratamiento y vertido generados.