¿Cómo se supervisa la seguridad de un teatro?
El presidente de los arquitectos recuerda que hay diferentes tipos de revisiones en un edificio de este tipo por el que pasan cada año miles de personas
Manuel García
Valencia
Un proceso de control y estudio de cada centímetro cuadrado que es obvio que no se ha cumplido en el caso del teatro Principal de ... Valencia.
Este tipo de edificios, por el que pasan cada año miles y miles de personas, ha de someterse a revisiones continuas, algunas cada varios años, otras en periodos de tiempos más cortos. El objetivo, que estén listas ante cualquier posible contingencia.
Pablo Peñín es el presidente del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia. En primer lugar señala que la responsabilidad del mantenimiento de un centro como el leatro Principal «es responsabilidad de su titular, en este caso de la Diputación Provincial de Valencia».
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Así, apunta que un establecimiento de pública concurrencia como es un teatro, «independientemente de si está protegido o no, debe ser sometido a revisiones periódicas que varían en función de cada ayuntamiento o cada comunidad».
Este experto recuerda que la normativa estatal del reglamento de incendios «habla de inspecciones cada diez años para la protección contra incendios y de inspecciones también cada menos tiempo para los temas de electricidad».
Ambas, ha remarcado, tienen que estar realizadas por organismos de control acreditado.
Más allá de esto, «existe el mantenimiento ordinario, el preventivo, el que tiene que ver con el mantenimiento de los equipos básicos, como pueden ser extintores, pulsadores, incluso el mantenimiento de las bocas de incendios».
Peñín ha recordado que todo centro de este tipo, y esta instalación cultural no es una excepción, «debe disponer de un plan de autoprotección y que este plan también tiene una periodicidad de renovación y actualización».
Para edificios protegidos, Peñín ha resaltado la existencia de un plan director, «para este tipo de edificios protegidos de 1770 identifica, hace una diagnosis de una radiografía del estado de esta edificación histórica y su adaptación a la normativa, en relación a los temas estructurales y sus patologías, a los temas de accesibilidad y de incendios».
Así, el documento «va identificando y señalando cuáles son las posibles reparaciones puntuales o fases de actuaciones de obra para la subsanación de las deficiencias que se hayan detectado».
El máximo dirigente de los arquitectos concluye que, en realidad, «todo este control e incluso este plan director van en la misma línea para para dotar de seguridad y mantener la instalación en condiciones de apertura».
La situación del Principal, que teóricamente debería 'beneficiar' a otros teatros privados, no gusta ni mucho menos a Enrique Fayos. El empresario del teatro Olympia es rotundo en ese sentido y cree que una ciudad como Valencia, la tercera de España, debe contar con teatros públicos y privados que convivan y que sirvan para traer a compañías y a espectáculos de diferente nivel económico: «Espero y deseo que sea algo puntual», a la vez que pone en duda la cifra apuntada (50 millones) para su restauración «porque eso supondría hacer medio teatro nuevo». Ha matizado, eso sí, que carece de toda la información para poder ofrecer una opinión con más peso sobre esta cuestión.
Este empresario recordó que en su momento obtuvo la licencia de actividad y el teatro comenzó a ofrecer servicio. Defendió las inspecciones y las visitas de técnicos «porque siempre nos pueden ayudar con algún detalle que nos falte y poner los medios adecuados para garantizar la seguridad de todos, que es lo importante». Uno de los aspectos que considera más trascendentales es el de las salidas de evacuación, para que, en caso de incidente, los espectadores puedan salir lo más rápidamente posible.
También ha aprovechado para reivindicar un plan de ayudas para los teatros centenarios y se ha mostrado esperanzado en que lo ocurrido con el Principal sea un acicate para poner la cuestión cultural en el foco y dentro de unos años, lo que hoy se ve como una desgracia, sirva como oportunidad para fortalecer al sector.