Ababol | El libro de la semana
Los relatos descarnados de Kike Parra
El escritor valenciano nos presenta en muchos de los cuentos que conforman 'La vida fuera de casa' a personajes en el límite de lo moral
Basilio Pujante Cascales
Hurgar en las bajezas del ser humano suele ser una tendencia bastante común en la literatura. Existen una serie de novelas o relatos que ofrecen ... perspectivas no edificantes de nuestros comportamientos, situándose en las antípodas de la literatura de autoayuda. Los autores enfrentan el riesgo de incomodar al lector, pero también pueden lograr el mérito de proponer acercamientos valientes y desprejuiciados sobre personajes repulsivos. Con referentes como Raymond Carver, maestro del realismo sucio en el relato breve, Kike Parra nos presenta en muchos de los cuentos que conforman 'La vida fuera de casa' a personajes en el límite de lo moral.
Aunque luego analizaré individualmente cada uno de los relatos ofreciendo un breve resumen de su argumento y los temas que trata, antes quiero señalar algunos de los aspectos que atraviesan este volumen y lo convierten en una buena colección de cuentos aunque con textos de calidad dispar, a mi modo de ver. En primer lugar está ese realismo sucio al que antes he aludido; el libro está repleto de personajes que viven situaciones como el alcoholismo, la infidelidad, el abandono de la pareja, la soledad o el coqueteo con el suicidio.
Cabe destacar aquí las difíciles relaciones familiares que se establecen entre muchos de los protagonistas de las narraciones; si bien hay también algunos conflictos entre parejas, las que más destacan por su carga de sordidez son las relaciones de los personajes principales con sus madres. Son conversaciones, a veces la progenitora es interlocutora o narrataria, cargadas de reproches, distancia o incluso odio.
Tono casi surrealista
Además, la colección destaca por la excelente prosa que maneja Kike Parra, que se adentra a menudo en lo lírico. Se trata de narraciones en las que el autor emplea párrafos con frases breves, metáforas audaces o incluso fragmentos de poemas (como ocurre en 'Nuestra herida luminosa'). Aunque en ocasiones el texto tiene un tono casi surrealista por las imágenes sorprendentes que restan inteligibilidad al relato, como ocurre con 'Opus 9', en la mayoría de los casos otorgan una gran profundidad a unos relatos que ganan así en brillantez estilística.
Es precisamente este último relato el que considero menos inspirado del conjunto. Si bien el comienzo presenta una situación bastante impactante: el narrador parece que está a punto de dejar plantada en el altar a su novia, el desarrollo de la trama se pierde por meandros que no terminan de explotar las posibilidades de este comienzo. El narrador, con ese estilo poético casi surrealista al que antes hacía referencia, comienza a relatar fragmentos de su pasado como músico y su difícil relación con su madre, desarrollando un tema que, como hemos visto, aparece una y otra vez a lo largo del volumen. Una perspectiva muy diferente de la temática familiar se encuentra en 'La vida fuera de casa', frase que también da título al libro; en este relato el narrador acompaña en un largo viaje en coche a su padre anciano a una ciudad que visitaba antaño como comercial de una empresa de zapatos. Es una de las historias más tiernas del conjunto y prácticamente la única que se aleja de ese tono sórdido que impregna la mayoría. Aparecen temas aquí como el cuidado de los mayores o la diferencia de roles que se establecen entre padres e hijos cuando pasa el tiempo.
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La vida fuera de casa
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Género Narrativa, relato
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Editorial Candaya, 2026
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Páginas 194
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Precio 19 euros
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El libro comienza con una terna de narraciones que comparten una de las características que hemos señalado como definitorios del volumen: el protagonismo de personajes solitarios y a la deriva. Por supuesto, cada uno de ellos ofrece perspectivas muy diferentes lo que otorga unidad pero a la vez diversidad a este comienzo de 'La vida fuera de casa'. Por ejemplo, en 'Intentar ser guapa' una cantante y guitarrista de un grupo de pop debe replantearse su vida tras terminar la relación con su novio. Por su edad, cuarenta años, y su condición de mujer se unen a las decisiones vitales que ha de tomar, volver con su grupo y tener relaciones con otros hombres, una capital: intentar tener un hijo. Este repaso a su nueva situación se va mezclando con una conversación con su madre a la que intenta convencer de que todo le va bien.
Diosas del porno
'Nuestra herida luminosa' es seguramente el texto que más lejos lleve el realismo sucio. El narrador es un escritor alcohólico y con una vida desordenada, que incluye el desprecio a su amante, que repasa su vida mientras se dirige a un narratario que no es otro que su propia madre. En un tono que mezcla lo narrativo con lo poético le lanza continuas imprecaciones a su progenitora, a la que acusa de controladora y recuerda «lo hijo de puta que has sido» (56). Más sutil pero igual de sórdido es 'Diosas del porno', en el que acompañamos en los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI a un solitario dueño de una tienda de fotografía analógica en su obsesión por una vendedora de enciclopedias. Durante una década se establece entre ambos una relación extraña que para el protagonista parece estar más cerca del voyeurismo, como con las actrices de las cintas porno que visiona una y otra vez, que del amor. A este dúo de personajes abyectos se le puede sumar el protagonista de 'Tus años de infidelidad', el director de una oficina bancaria que engaña de manera compulsiva a su mujer.
Dejo para el final los que creo que son los mejores relatos del libro, dos textos con una estructura estupenda y unos protagonistas magnéticos. En 'Formas de amor de la temporada más fría', Florence es una señora inglesa que vive unos días de descubrimiento personal en Benidorm tras dejar en casa a un marido en coma. En 'Santa Bárbara bendita' tenemos de nuevo a un personaje desgraciado, un juez parapléjico, pero que no centra como en los relatos anteriores la trama ya que el protagonismo se reparte, de manera inteligente, entre varios habitantes del pueblo de origen del juez y la estatua de una santa con atributos sorprendentes.