Festival de Teatro, Danza y Música de San Javier
Luz con kilovatios de estrella
La cantante gallega mostró su momento de plenitud ante un auditorio lleno en el cierre de un 56 Festival que ha atraído a 25.000 espectadores
Más que la del amanecer, la luz plena y cegadora es la del mediodía. Luz Casal debe encontrarse en ese momento del astro ascendente, en ... su punto más alto, el que proyecta sus rayos con más fuerza y convicción. En su concierto de cierre en el Festival de San Javier dejó ver la madurez de una artista polifacética, con una personalidad muy marcada, que siempre ha protegido desde sus inicios más rockeros en los ochenta, cuando fue una rara 'gema' en un género eminentemente masculino.
Nunca perdió su capacidad de refulgir cuando giró hacia lo melódico y sus rayos llegaron lejos. Incluso ese tono más melancólico de tal vez su trance más doloroso, entre pérdidas familiares y su cáncer de mama, le ensancharon horizontes en un camino de madurez artística y versatilidad de géneros. Nunca diluyó su identidad. A sus 67 años es capaz de transitar por el rock o los boleros con aplomo, sin imposturas, porque Luz los ha hecho suyos. Ella es su propio género. Pasados los años y tantos bandazos de la vida, Luz ha reunido todo un patrimonio musical, un baúl de buenas canciones y una legión de seguidores que la adoran como la diva que es.
A estas alturas de la cima, pocas pueden sacar un disco -su 17 álbum- y emprender una gira con el lema 'Me voy a permitir', con versiones, colaboraciones de peso y temas inéditos.
Con esa elegancia suya que no pierde cercanía, se presentó con 'Qué has hecho conmigo', puro pop contemporáneo pegadizo. Con una blusa romántica y su melena ondulada, como una rockera retro, se propuso teatralizar sus grandes temas, como 'Sentir' y 'Entre mis recuerdos', hits con el sello Casal que disparan nostalgia por la inocencia perdida. La cantante trenza en sus canciones ese deje suyo al cantar, con estrofas casi recitadas, con un alarde de voz.
Si había alguien que aún no se había enamorado de la artista coruñesa, se debió rendir con su versión de 'Lágrima', el fado de Amalia Rodrígues. Le dedicó 'No me importa nada' a todas las mujeres, otro clásico antes de embutirse en un vestido de cuero con tachuelas y dejar salir los rayos de la Luz rockera para levantar al auditorio, que coreó con ella 'Un nuevo día brillará'. Imposible irradiar vibras más positivas.
'Me voy a permitir' es una canción descarada y retadora de quien ha pasado muchas fases y encuentra más seguridad dentro que fuera. Con 'Bravo', de Olga Guillot, sorprendió con el derecho a odiar, ya que las letras de Luz reparten mensajes de superación incluso en el 'Blues de la cebolla'. Dramatismo desgarrado en 'Besaré el suelo' y 'Te dejé marchar' o 'Un año de amor', que tanto gusta con su conocida clase. Por supuesto, resucitó a 'Rufino' con los coros del público.
Ya se había despedido con su solvente banda cuando la ovación no cesaba en el auditorio, así que salió de nuevo con un vestido de inspiración griega en azul noche para embrujar con 'Negra sombra', su preciosa versión del que es ya un himno gallego sobre un poema de Rosalía de Castro. «En todo estás y tú eres todo,/ para mí y en mí misma moras,/ ni me abandonarás nunca,/ sombra que siempre me asombras». La artista terminó de cegar el corazón de todos con el bolero de Agustín Lara que Pedro Almodóvar eligió para 'Tacones lejanos' con la voz firme y vibrante, en la que cada respiración tiene intención, de Luz Casal.
Récord de taquilla
Fue el cierre de oro de una edición que ha tenido otras luces tan potentes como el 'Hamlet' de la compañía peruana La Plaza, con actorazos con síndrome de Down, o el demoledor 'Calentamiento' de Rocío Molina. Una programación con 11 espectáculos en el auditorio, que han lobgrado atraer a 25.000 espectadores, dos mil más que el año pasado, con un récord de venta de entradas y 312 abonados. La taquilla ha colgado el cartel de 'completo' 5 noches. Su director, David Martínez, destaca «el agrado con que el público ha recibido el programa de un Festival que es el segundo más antiguo de España». Con el plus de calidad en los espectáculos que ha conferido el director al Festival, cree sin embargo que «puede seguir creciendo abriéndose a nuevas disciplinas artísticas». Defiende «un modelo de festival que atraiga a quienes buscan cosas diferentes y también el público general que pueda descubrir producciones artísticas actuales». Destaca «el éxito del nuevo ciclo de cine y la apuesta por la producción de jóvenes creadores en teatro de calle.
El palmarés
En la elección de este palmarés, que destaca lo más sobresaliente de la 56 edición del Festival de San Javier, han participado Antonio Arco, Pedro Martínez, Pepe H y Alexia Salas.
Mejor espectáculo: 'Calentamiento'
Mejor montaje teatral: 'Hamlet'
Mejor dirección: Chela de Ferrari, por 'Hamlet'.
Mejor interpretación masculina: ex-aequo intérpretes de 'Hamlet'
Mejor interpretación femenina: ex-aequo intérpretes de 'Hamlet'
Mejor escenografía: 'Hamlet'
Mejor iluminación: Carlos Marquerie, por 'Calentamiento'
Mejor texto teatral: 'Hamlet'
Mejor espacio sonoro y música: Joan Miquel Pérez, por 'Blaubeeren'
Mejor diseño de vestuario: Pier Paolo Álvaro, de 'Fedra en los infiernos'
Mejor actriz de reparto: Dolors Tuneu, de Els Joglars, por 'El retablo de las maravillas'
Mejor actor de reparto: Joaquín Notario, por 'La dama boba'
Premio especial del jurado: Lidia Bosch, por 'Fedra en los infiernos'