Atletismo
Jesús López, el príncipe del triple salto
El atleta alguaceño de 21 años se colgó su primer oro en el Nacional sub-23 de Cáceres y prepara el absoluto del 25 de julio en Valencia
Javier González
Cartagena
Primer intento, nulo. Segundo intento, también nulo. Un tercer nulo en el último y definitivo salto le hubiese mandado para casa. Una situación límite en ... la que a casi cualquiera le hubieran temblado las piernas. Momentos de duda, de sobrepensar y de no poder apartar de la mente el temor de quedar descalificado y, por tanto, fuera de la competición. Pero esos instantes en los que la mayoría sucumbirían a la presión, son los que más motivan y ensalzan a los deportistas que están tocados por una varita mágica. Ese fue el contexto de máxima presión en el que Jesús López (Alguazas, 21 años) convirtió toda la presión en efectividad para realizar un tercer intento que le hizo proclamarse campeón de España sub-23 de triple salto.
Los 15,83 metros que logró saltar en el campeonato celebrado en Cáceres hace apenas diez días supusieron el oro, pero también su mejor marca personal y también la mejor marca regional: «En ese momento vi que era un salto largo, pero no pensaba que tanto», comenta Jesús trasladando la sorpresa que él mismo sintió cuando casi estaba todavía sobre la arena. Fue más sorprendente si cabe por el hecho de que ese tercer intento lo hizo con la intención de asegurar para conseguir la marca que le permitiera realizar los últimos saltos y no quedar fuera. En él, ni siquiera llegó a tocar la tabla: «Dejé un margen suficiente con esta para no apurar y aun así, salió bien». Tan bueno fue el salto que ni él mismo ni ninguno de sus rivales lograron superarlo en los posteriores.
Jesús López atiende a LA VERDAD cuando va camino a uno de sus entrenamientos. Apenas han pasado unas pocas horas desde que se colgó el oro, pero ya ha vuelto al trabajo para preparar el absoluto que se celebra en Málaga el 25 de julio: «No hicimos celebración. Podría haberla tenido en Cáceres, pero preferí volverme con mi entrenador casi al acabar», comenta.
Recuperación milagrosa
Si ya de por sí el logro es para celebrarlo, lo es más aún si tenemos en cuenta que las semanas previas fueron un calvario para él. Atravesó una manirrotura parcial en el isquio, unas molestias en el nervio ciático que le impidieron entrenar algunos ejercicios durante un tiempo y, peor aún, una rotura parcial en el tendón de Aquiles. Esta última parecía resuelta al cien por cien dos semanas antes del campeonato, pero le derivó en una fascitis plantar que le llevó incluso a tener que detener el último entrenamiento en Cartagena antes de partir hacia Cáceres.
Llego allí, por tanto, «con algo de miedo», aunque pudo competir sin apenas dolor «por la adrenalina del momento». Esa adrenalina estaba multiplicada porque, a pesar de que llegaba como líder en la lista de salida, estaba todo en un pañuelo entre los cinco mejor colocados. Apenas 2 centímetros separaban su marca de la de dos rivales, pero «gracias a dios todo salió bien».
Espera que salga igual de bien ese campeonato absoluto de dentro de unos días. Lejos de tener presión, el joven algueceño tiene la motivación de volver a colgarse uno de los metales que ya logró en febrero en Valencia, donde se alzó con el bronce ante los mejores de España. También consiguió el bronce unos meses antes en el Nacional sub-23 de pista cubierta en Sabadell, donde logró su primera medalla a nivel nacional.
Despuntando desde el inicio
Al ser la suya una disciplina bastante específica, no fue hasta los 16 cuando Jesús López empezó a probarse. Desde siempre había competido en diferentes pruebas de atletismo en el colegio y otro tipo de actividades que no se le daban nada mal. Sin embargo, no fue hasta los 13 o 14 años cuando ya empezó a probar las modalidades del atletismo con más atención y, algo más tarde, llegaría el triple salto: «No tardé mucho en ver que se me daba bastante bien y que, además, disfrutaba haciéndolo. De hecho, gané mi primera competición», asegura.
No obstante, no todo fue un camino de rosas. Estando en sub-18 tuvo altibajos, ya que a nivel regional rendía, pero en las competiciones nacionales bajaba mucho sus marcas: «Supongo que era por la presión, pero no entendía por qué». Una de las claves para dar el salto fue el momento en el que llegó a Carles Triadó, su entrenador desde 2023: «Estoy consiguiendo una gran progresión con él. Buena parte del éxito se la debo a su entrega y a los esfuerzos que hace continuamente para que no me falte de nada», afirma. A pesar de que recientemente fichó por el Unicaja Jaén Paraíso Interior, los entrenamientos los realiza junto a él en Cartagena. Allí, prepara sus próximos retos, incluido el de lograr la mínima para el Europeo sub-23 que se disputa en Polonia en julio de 2027, para el que las marcas están por encima de los 16 metros.