El gabinete
Atardecer
En 1931 educación, arte y justicia social se dieron la mano con el propósito de llevar cultura y estímulos de belleza a los pueblos de España
Afinales de mayo de 1931 nació uno de los episodios más luminosos de la historia cultural española contemporánea. Educación, arte y justicia social se dieron ... la mano con el propósito de llevar cultura y estímulos de belleza a los pueblos de España. Con este espíritu nacieron las Misiones Pedagógicas, impulsadas por el gobierno de la II República y bajo la presidencia de Manuel Bartolomé Cossío. El historiador español dirigió la creación del Museo Ambulante o Museo del Pueblo, un proyecto sin precedentes en la historia de España, dedicado a difundir el arte y el patrimonio por aquellas tierras rurales. Cossío encargó a Juan Bonafé, Eduardo Vicente y Ramón Gaya la realización de dos colecciones de catorce copias de algunas de las obras más emblemáticas del Museo del Prado.
Las copias del Prado viajaron por España junto a los tres jóvenes artistas, encargados también de montar el museo efímero y de explicar las pinturas a quienes nunca habían tenido ocasión de verlas antes. Lo hacían al atardecer. Aquella misión no solo ofrecía la posibilidad de contemplar grandes pinturas de la historia del arte, sino que también llevaba esperanza y saber a través de la belleza.
Con el objetivo intacto de impulsar el conocimiento y la identidad cultural del patrimonio histórico de nuestro país, la exposición al aire libre 'El Prado en las calles' recorre hoy pueblos de la Región de Murcia, permitiendo al visitante ver reproducciones de cincuenta obras maestras en alta definición. Hasta el 19 de julio la luz del atardecer del Mar Menor baña a Tiziano, Velázquez, Goya o el Greco en el paseo marítimo de Santiago de la Ribera, donde pueden apreciarse detalles que pasan inadvertidos incluso en las salas del Museo.
La experiencia de Misiones fue única para Gaya y el Museo del Prado se convirtió en una constante en su vida y su obra, una forma de estar en el mundo, una insistencia. Desde aquella noble empresa Gaya sostuvo una profunda admiración por el viejo Cossío al que siempre se refirió como un hombre de gran inteligencia, buen gusto y gran sensibilidad. Resulta especialmente emocionante que ambos vuelvan a encontrarse en la exposición temporal 'Prado siglo XXI', una muestra que recorre el proceso de transformación experimentado por el Museo en los últimos veinticinco años, y que se puede visitar en las salas de temporal hasta el 27 de septiembre. Allí, el magnífico retrato que Joaquín Sorolla dedicó a su buen amigo Cossío, comparte espacio con 'El atardecer', la delicada acuarela en la que Gaya homenajeó a Tiziano. Un simbólico reencuentro que mantiene vivo el recuerdo de aquellos hombres de bien que llevaron la belleza a los pueblos de España. Oportuno atardecer para la Roja en Nueva York esta tarde.