Crítica de televisión
Mezquinos pero entrañables
Ya tenemos aquí la cuarta y última temporada de 'Muertos S.L.', creada por los hermanos Caballero que, al igual que la anterior, está en Netflix
Ya tenemos aquí la cuarta y última temporada de 'Muertos S. L.', creada por los hermanos Caballero que, al igual que la anterior, está en ... Netflix, tras su inicio en Movistar con las dos primeras temporadas. De nuevo el humor absurdo y muy negro entre los empleados de Funeraria Torregrosa, en la que se juntan los pequeños conflictos cotidianos con los problemas laborales y la lucha por quien va a dirigir la empresa (una funeraria que pretende funcionar como cualquier otro negocio), con unos personajes miserables, patéticos y mezquinos. Es en estos insólitos personajes donde sigue residiendo la fuerza de la serie, por más que en su patetismo se les acabe cogiendo cariño. Dámaso (Carlos Areces) continúa siendo ese individuo desesperadamente convencido de que merece el reconocimiento que nunca recibe. Y Chemi (Diego Martín), experto en marketing, mantiene esa mezcla extraordinaria de entusiasmo, ingenuidad y capacidad para convertir cualquier iniciativa empresarial en un colosal desastre. Es en esta estupidez en el trabajo donde está lo mejor de la trama.
Esta cuarta temporada está dedicada a la entrañable Ascen López, fallecida el pasado 14 de julio, que ha sido la revelación de la saga como Nieves, la viuda del anterior propietario que, tras dirigir la funeraria en la primera temporada, ahora es, voluntariamente, la señora de la limpieza. La serie ha construido durante estas cuatro temporadas un cariño considerable hacia esa panda de personajes miserables pero sumamente humanos, un equilibrio muy difícil de conseguir, lo que hace que la despedida tenga un peso que, quizá la trama por sí sola, no lo justificaría. Una despedida razonablemente digna para una de las series de comedia española más simpáticas y menos pretenciosas de los últimos años, que deja un regusto de felicidad en los espectadores.