Deshacer la maleta como quien desactiva una bomba de relojería, como quien desata con prisas, para que no duela, los cordones de la adolescencia. Deshacer ... la maleta para reubicar los espacios que quedaron vacíos, acumulando el eterno polvo de lo efímero, ausentes en sus rincones sombríos. Deshacer la maleta mientras se silba el hilo musical que ha acompañado a los atardeceres infinitos, a las carreteras compartidas, a las orillas conquistadas con ímpetu atemporal, a los veleros que cruzaban el mar como un barquito de papel que busca una deriva controlada. Deshacer la maleta al regresar al hogar, al agitar los relojes, al mirar directamente a los ojos de la rutina, a reinventar el juego del desconcierto, a redefinir el guion de lo que queda.
En pocos días será septiembre, que más que un mes es una cajita de nostalgia sin cuerda; una pizarra en blanco; unos pies que flotan sobre el fondo del epílogo estival; una carta mandada con los ojos cerrados; un mapa de costas y laberintos y rosas con sal y brisas que queman y sanan. En pocos días será septiembre, que más que un mes es un curso que comienza; una Nochevieja al revés; una cortina de terciopelo azul que se abre con cautela; un desbarajuste afinado; una estantería con libros por estrenar; un redescubrimiento constante de la poesía que transpira en las avenidas solitarias de las ciudades malacostumbradas a la soledad. En pocos días será septiembre. Un mes que, sin haber llegado, ya se escribe en pasado.
Ya lo cantaba Serrat en la preciosa canción que ha dado título a este conjunto de columnas que hemos compartido durante los últimos estacazos de julio y un mes de agosto atolondrado y radical: «Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar y navegar era jugar con el viento, era una sonrisa a tiempo». Cuando de (casi) todo empiece a hacer demasiado tiempo, quedarán los veranos como irreductibles castillos de arena y recuerdos en los que refugiarnos durante los despiadados vendavales de otoño. Allí nos encontraremos. Allí nos leeremos. Gracias por acompañarme estas semanas.