Estío a la murciana
Pedro Ángel Roca y Marta Megías: «En la comedia, como en la vida en general, no hay límites más allá del buen gusto»
A base de apostar por su talento, la pareja de actores, expertos en hacer reír, se han ganado su hueco en la comedia y la ficción
Murcia
El actor y cómico Pedro Ángel Roca (Torre Pacheco, 1983) es un enamorado del verano. Le gusta estirarlo y, cuando quedan unos días para que ... llegue septiembre, para nada espera con ansia esa 'vuelta al cole' que, en su caso, es la vuelta a Madrid, la ciudad donde vive desde hace 20 años y que, desde hace 17, comparte con la también actriz Marta Megías (Almansa, Albacete, 1985). Un cursos de interpretación sobre Shakespeare unió a la intérprete, formada en la escuela madrileña La Cuarta Pared con el actor, que eligió la ESAD de Murcia. El intérprete, hijo del actual alcalde de Torre Pacheco, también Pedro Ángel Roca, actualmente explota, con éxito, su vena más cómica como monologuista y se encuentra de gira con el monólogo 'The locos', cuya próxima fecha en la Región es el 4 de octubre en Cartagena. Con sus interacciones con el público y los virales 'sketches', a veces coprotagonizados por su pareja, Marta, o por su compañero Javi Chou, ha conseguido sumar más de 140.000 seguidores en Instagram. Por su parte, la actriz disfruta también de un momento laboral cargado de buenas noticias que llegan a través de la pequeña y la gran pantalla. Ha participado en series como 'Sin gluten' (estrenada este año en Amazon Prime y RTVE) y forma parte de la segunda temporada de la comedia negra 'Furia', (HBO Max). Además, ha vivido recientemente lo que para ella ha sido una clase magistral: compartir rodaje con Javier Bardem y Rodrigo Sorogoyen en la película 'El ser querido', que llegará a los cines nacionales el próximo miércoles. No ocultan su complicidad y envidiable buen humor durante toda la charla con LA VERDAD, en la cafetería Santa Teresa Sesenta y Uno, en Los Alcázares.
–¿Cómo está siendo su verano?
–P.A.R.: El otro día lo hablábamos, somos fanáticos del verano tranquilo. Y viajar en invierno está muy bien. Aquí coges el coche y en media hora te vas a cualquier playa: Mazarrón, La Manga, La Llana, Mar Menor... Y las casas de amigos con piscina son una joya.
–¿Y cómo recuerdan los veranos de la infancia?
–M.M: Nosotros teníamos una casa de campo con piscina. Recuerdo mucha libertad, muchas heridas, mucha sangre y muchos piñones. Y ahora veo a los niños, con los móviles, con las pantallas, y me agobia muchísimo. Los niños tienen que correr. Yo recuerdo salvajismo, comer mucha tierra.
–P.A.R.: La mejor etapa de la vida son los veranos de la infancia. Yo recuerdo que me iba mucho de camping con mis padres a cualquier punto de España, veraneaba en el Mar Menor, y estaba bastante en Torre Pacheco. Ahora que lo pienso, no es tan distinto mi verano al que tenía de niño. Me gusta seguir haciendo lo mismo e improvisar cada día.
Marta Megías: «He sacrificado mi vida por esta profesión. Por ello no tengo hijos. Y que sea lo que tenga que ser»
–¿Cuándo encontraron su vocación por la interpretación?
–M.M: Yo vengo de familia de empresarios teatrales. Mi abuela tenía un teatro y yo he mamado este oundo. Llegó un momento en el que dije: «Me voy a Madrid a estudiar Arte Dramático». Mis hermanas también eran actrices. El teatro ha sido parte de mi vida desde siempre y no me lo he planteado. Lo que sí que he hecho ha sido sacrificar mi vida por esta profesión. Podría haberme quedado en el pueblo haciendo teatro amateur toda mi vida. Pero decidí apostar por esto y por eso no tengo hijos, entre otras decisiones que he tomado. Y que sea lo que tenga que ser.
–P.A.R.: Yo, de pequeño, era un niño supertímido e introvertido y en mi familia nadie hacía teatro ni nada relacionado con el mundo de la cultura y las artes. Lo que sí que tenía era mucha imaginación y estaba apuntado a las clases de radio que daban en Torre Pacheco. Me apunté a teatro en cuarto de la ESO porque me gustaba una chica que se apuntó. Yo me apunté, la chica no me hizo ni chispa de caso, pero el teatro me encantó. Seguí y cuando terminé Bachillerato quise probar a hacer Arte Dramático, simplemente porque me parecía divertido. Cuando entré en la carrera me fascinó la dinámica teatral y me enamoré de la profesión tanto que ya no pude dejarla.
–Sabemos que esta profesión es muy complicada. ¿Cuál es el trabajo más extraño que han realizado?
–M.M: No es el más extraño pero sí el más desagradable. Cuando éramos más jovencitos, hacíamos animación para niños. Nos vestíamos de piratas, de payasos... de todo lo que hiciese falta. Mucha gente te contrata para animar un evento o un cumpleaños y a veces la gente no sabe ni que va a venir alguien a animar.
–P.A.R.: A mí una vez me contrataron para hacer una animación en mercados de venta mayorista del tipo Mercamurcia y Mercamadrid y fui por todos estos mercados vestido de billete de 200 euros para promocionar los datáfonos de BBVA. Imagínate los pescaderos que entraban a las 5 de la mañana a trabajar, yo les decía algo y me tiraban hielo.
Un peluquín
–Pedro Ángel, ahora se dedica principalmente al 'stand up'. ¿Qué le llevó a hacer monólogos?
–Yo me defino como un actor haciendo comedia. No soy un monologuista. Dentro de los cómicos, hay gente que viene del guion y gente que nunca ha hecho nada relacionado con esto. Cuando empecé a estudiar Arte Dramático hacía monólogos con Javi Chou, pero lo que hacía entonces no tiene nada que ver con lo de ahora. Aquello era horrible. Ya en Madrid traté de buscar trabajo únicamente como actor. Tenía trabajos muy chulos y los he disfrutado un montón, pero la continuidad en el tiempo es muy difícil y tuve que buscar un plan B. Hace 7 u 8 años empecé a ir a micros abiertos y a escribir, y hasta hoy.
Marta Megías: «Recuerdo los veranos con mucha libertad, muchas heridas, mucha sangre y muchos piñones. Y ahora veo a los niños, con las pantallas, y me agobia muchísimo»
–En su 'show' improvisa con el público. ¿Cómo lo hace? ¿Se ha visto en apuros?
–Esto es entrenamiento, como todo. Cuando empecé me daba pánico hablar con la gente. Lo bueno es que el público ya viene remando a favor. Me gusta ser amable. Hace poco vino un tío que llevaba peluquín. Yo no me atreví a decirle nada de primeras, pero tanto él como sus amigos me estaban invitando a participar de ese juego así que entré. Pero yo tengo que ver la puerta abierta para entrar en ese juego.
–¿Tiene límites la comedia?
–P.A.R.: Yo creo que en la comedia, como en la vida en general, no hay límites más allá del buen gusto. Sinceramente, creo que no debería haber ningún tipo de límite en la comedia, más allá de que si no te gusta algo, no lo consumas. Yo hay cosas que no consumo porque no me gustan, pero no digo que no deban hacerse. En los años 90 se hacían otro tipo de chistes a los de hoy en día, porque, afortunadamente los cambios en la vida está haciendo que eso se consuma cada vez menos. Y que no se nos olvide que David Suárez tuvo que enfrentarse a un pleito judicial por un chiste y que el rapero Pablo Hasél sigue en la cárcel. Eso no puede ocurrir.
En tragos cortos
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Una canción Pedro Ángel: 'Todo cambia', de Mercedes Sosa. Marta: 'Luz de luna', de Javier Solís.
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Un libro Marta: 'Nada se opone a la noche', de Delphine de Vigan. Pedro Ángel: Me estoy leyendo 'La península de las casas vacías', de David Uclés, y me está fascinando
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Un aroma Marta: Petricor. Pedro Ángel: Galán de noche y Jazmín.
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¿Quién dejó de caerles mal? Marta: Belén Esteban. Pedro Ángel: Bad Bunny.
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¿Qué detestan? Marta: La impuntualidad. Pedro Ángel: La gente que se toma la vida demasiado en serio.
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Un sabor de helado Marta: Pistacho. Pedro Ángel: Chocolate y vainilla. Es el mejor sabor.
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Un baño ideal Marta: Calblanque. Pedro Ángel: Calblanque y los baños de lodo de Lo Pagán. De pequeño iba ahí con mi abuela
–¿Quién les hace reír?
–Pedro Ángel y Marta: Nosotros mismos, mucho, todo el rato.
–M.M.: Yo siempre me enamoro de las personas que me hacen reír.
–P. A.R.: A mí las personas que más me hacen reír son la gente de mi entorno, de mi pueblo, esos personajes del pueblo que sabes que te van a soltar algún chascarrillo. Eso me hace reír mucho más que cualquier cómico. Me gusta la naturalidad.
–Como actores, ¿qué relación tienen con su físico?
–M.M: Yo sí que he estado en conflicto con la dictadura de la imagen. Ahora no me están exigiendo nada físicamente, pero cuando era más jovencita sí que te decían de todo, hasta que estabas demasiado morena. Ahora ya me da más igual. Tengo hecha mi terapia y sé que si me cogen en un trabajo es por mi casting, no por mi cuerpo.
Pedro Ángel Roca: «La Región de Murcia en sí, su ambiente y su etnografía es un personaje más para los rodajes»
–Las redes sociales, ¿son un herramienta o un sitio en el que hay que estar?
–M.M: Para mí son una herramienta, no hay que estar. De hecho hay muchísimos actores que no tienen ni Instagram. Quizá en la comedia sí es más obligatorio.
–P.A.R.: Hay cómicos que no tienen redes sociales y venden entradas. Pero es una herramienta y, si la sabes usar bien, te puede ayudar.
–¿Qué consejo darían a quien se esté formando como actor o actriz?
–M.M: Que no espere a que le salga el trabajo, sino que genere trabajo y una red de contactos, que tenga mucha paciencia y que nunca deje de formarse.
Fanáticos
–¿Con qué sueñan?
–P.A.R.: Yo soy cero mitómano, pero cuando empecé a estudiar Interpretación sí estaba obsesionado con una compañía de teatro, Animalario. La dirigía Andrés Lima y los actores habituales eran Alberto San Juan, Guillermo Toledo, Nathalie Poza... Y me encantaría, sobre todo, trabajar con Alberto San Juan. Y, ojalá, hacerlo yo algo así también con mis amigos actores. Me encantaría.
–M.M.: Yo he vivido la mejor experiencia como actriz recientemente, rodando en Canarias 'El ser querido' con Rodrigo Sorogoyen y Javier Bardem. No hablo en la película, pero el hecho de ver trabajar a Javier Bardem y el tándem que hace con Sorogoyen ha sido toda una clase magistral.
–¿Cómo ven la Región de Murcia como escenario de rodajes?
–P.A.R.: Nosotros hace diez años o más ya hicimos 'Mirada Country', un proyecto de serie del que realizamos un episodio piloto. Siempre quisimos grabarlo aquí porque los escenarios de esta zona son muy parecidos a los de las películas del oeste. La Región de Murcia en sí, su ambiente y su etnografía es un personaje más para los rodajes.
–¿Se imaginan viviendo en la Región en el futuro?
–P.A.R.: Nos encantaría. Vivimos en Madrid por trabajo, pero nuestro sueño es poder vivir aquí e ir a Madrid a trabajar.
–M.M: Somos fanáticos de la zona. A mí me gusta muchísimo Madrid, pero ha cambiado mucho en los últimos años. Cada vez hay más turismo, más masivo y descontrolado. Eso afecta mucho a las ciudades y a los que vivimos en las ciudades. Hay mucha gente que se está yendo de Madrid casi expulsada.