OPINIÓN
Por un año nuevo mejor
¿Y qué ha traído a el PSOE de Sánchez si no la ultraizquierda y los separatistas?
Uno no puede ya quedarse más ojiplático. Hablar de Extremadura para Sánchez no es el trompazo de su PSOE, sino que el PP ha convocado elecciones aprisa con un coste de 7 millones.
Pero él mismo convocó elecciones dos veces en 2019 cuando tan sólo ... llevaba en el gobierno medio año... Y adelantó las de 2023. ¿Qué pasó con aquellos costes? En román paladino, la ley del embudo. Lo que él hizo, bien, lo del PP, mal.
Y encima exige que Guardiola se eche a un lado cuando lo cierto es que los extremeños, antaño votantes de izquierdas, son los que han dicho que allí no quieren este gallardo PSOE por muchas visitas que su jefe haya hecho en la contienda. Del descalabro socialista no habla, pero del crecimiento de VOX, sí, mientras obvia que el PP les ha dado un repaso sacando más votos que toda la izquierda junta.
Su mantra es que tengamos cuidado con el PP porque traerá a España la ultraderecha y con ella recortes y calamidades. ¿Y qué ha traído a el PSOE de Sánchez si no la ultraizquierda y los separatistas? ¿Hablamos de desigualdades personales y económicas entre regiones, de la vivienda, de okupas, del desempleo, de la corrupción, de los trenes, de los presupuestos, de la forma de Estado?
La confianza que los españoles pusieron en Sánchez va decayendo vertiginosamente y su resistencia se sustenta soltando lo que va quedando de España en manos de sus variopintas alianzas de extrema izquierda o del separatismo de izquierdas y derechas. Ítem más, por sus acciones, ahora se nos mira desde Norteamérica con precaución y en la UE se pierden día por día posiciones. Las cañas se han vuelto lanzas.
Le va China, que arrincona la industria española con sus bajos precios y dificulta el mercado a nuestras sufridas Pymes que ven cómo sus productos se quedan en sus talleres porque en nuestros comercios impera el «made in China».
¿Qué queda en ese juego de malabares en el que ha convertido su presidencia? Un mensaje cansino y agotador, un desprecio a las Cámaras, un riesgo creciente que nos está alejando de nuestros tradicionales socios internacionales…
Pero, amigos, España es fuerte y ha salido de muchos líos tantas otras veces. Parece que, a fin de año, se ha encendido una luz, que quedan socialdemócratas, que hay PSOE sin Sánchez, que hay centroizquierda. Yo no creo que por ahora les vote, pero sí que les digo que reconozco en ellos su valor de políticos de Estado.
Así que, con cautelosa esperanza, me atrevo a desearles un venturoso y mejor año nuevo.