No saben lo que les espera...
Lo de la financiación autonómica cada vez se entiende menos y peor, ya veremos cómo continúa la historia
La semana pasada no me dio tiempo, carecía de espacio, para hablar de los Presupuestos. ¿Y cómo va el espinoso tema de las cuentas públicas ... que tanto nos entretiene? Pues muy bien, gracias por preguntar. El Gobierno perdió la segunda votación en nueve días en el Congreso sobre la senda del déficit, lo que de momento le condena a olvidarse de la creatividad y plegarse a las obligaciones europeas. Por cierto, que son más restrictivas.
Pero es evidente que no le importó nada de nada. Se conformó con que le aprobaran la prolongación de las medidas anticrisis que provoca la guerra de Irán y las medidas urgentes en materia de jubilación parcial anticipada del personal laboral de las Administraciones Públicas.
No le importó nada, a juzgar por la indecente y sonora serie de risotadas y el aplauso cerrado con que se premió a sí mismo al terminar la sesión. Es una novedosa manera de celebrar las derrotas parlamentarias. Luego, ya esta pasada semana, cambió de táctica y, ante la seguridad de que iba a perder nuevas votaciones sobre la modificación de la financiación autonómica y sobre la ley de vivienda, decidió aplazarlas para después del verano.
A ver si las vacaciones despejan y ablandan las mentes de sus antiguos apoyos y las de sus eternos opositores, lo cual es una novedosa, pero también vergonzante y vergonzosa, manera de evitar las derrotas parlamentarias.
Lo de la financiación autonómica cada vez se entiende menos y peor. El Gobierno pasa la votación a septiembre, pero mientras tanto ha logrado sumar a su lado a los canarios, lo cual ha llenado de gozo al Molt Honorable Illa. No es para menos, pues así rompe la soledad de su apoyo y abre el cerco al que le sometía el PP. Se da la extraña circunstancia de que las 'Islas Afortunadas' tienen la fortuna de estar administradas por un gobierno-mosaico (que no Frankenstein) formado por Coalición Canaria con el PP y la exótica 'Agrupación Herreña Independiente'.
No sabemos qué repercusiones tendrá sobre su estabilidad futura esta novedosa decisión. Máxime, una vez que el ministro Arcadi España (por cierto, ¿no es indignante que se pueda ser ministro con ese retador nombre, en la actual España plurinacional?) ha retirado su compromiso para ceder la totalidad del IRPF a Cataluña. Pues ni a pesar de ese gesto ha conseguido doblar el brazo de las comunidades 'populares'. Veremos cómo continúa la historia, si es que le da tiempo a continuar.
Pero el Gobierno no ha querido irse a sus merecidas vacaciones sin antes dejar el regalo envenenado de proponer a la vicepresidenta segunda, Doña Yolanda Díaz, como candidata al puesto de Directora de la OIT. Dice que es la mejor candidata. ¿Se imagina cómo serán las peores? Ya sé que destrozar a la organización política Sumar, que te aupó al puesto, tiene su mérito y, en consecuencia, debe tener su recompensa. Pero ¿los pobres de la OIT? ¿Nos deben dinero, nos han insultado, pegado o vejado? ¿Por qué entonces les castigamos de manera tan cruel y despiadada?
La señora Díaz es la mujer más poderosa de España, una vez que la mujer más poderosa de España perdió su silla por irse a Sevilla, a pelear sin éxito en unas elecciones que estaban sentenciadas de antemano. Ahora va a ganar un sueldo de 300.000 euros más bagatelas varias. Me alegro, pero ¿aplicará el mismo régimen fiscal a sus ingresos que el propuesto por su Gobierno para los nuestros? Si el monto del suyo en la OIT, tratado con normativa suiza, le parece justo… Es un principio que da esperanzas.