EE UU ha invitado al jefe del Kremlin a la próxima cita del grupo en Florida porque «para resolver los problemas tienes que reunirte con las personas con las que no estás de acuerdo»
Trump quiere allí una reunión conjunta con el jefe del Kremlin y con Zelenski, que ante la ONU ha advertido a Polonia y los países bálticos sobre el expansionismo ruso
Con el término Bharat en lugar de India, el cartel delante del primer ministro Modi en la reunión de Delhi abre el debate sobre la denominación oficial en inglés o hindi
Un avión de la OTAN que sobrevolaba el país pudo seguir la trayectoria del proyectil mientras expertos en armas creen que es un cohete prototípico de los que Kiev usa como defensa antiaérea
El presidente del Gobierno, que no quiso posicionarse sobre la explosión mortal en Polonia hasta conocer sus causas, alaba el comunicado final de la cumbre criticando a Rusia
El borrador de la declaración final considera «inadmisible» la amenaza nuclear y pide la paz adhiriéndose al principio de integridad territorial amparado por la ONU
Los líderes del G-20 se han reunido este martes en Bali para escenificar un frente común contra Putin. Pero, más allá de la política, la cita ha dejado estampas curiosas. Por ejemplo, todos los líderes han vestido el batik, la tradicional camisa de coloridos estampados, lo que ha dado pie a simpáticas escenas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha puesto un batik de color morado, mientras su mujer, Begoña Gómez, iba vestida de Rondel Oro. Incluso el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, se ha puesto la singular indumentaria.
Serguéi Lavrov ha abandonado la sala inmediatamente después de su intervención, en medio de un ambiente crispado y envuelto en críticas por la invasión de Ucrania